ANTARES — Conquistadores · ASUNCIÓN/ASUNCIÓN
HISTORIA DEL CLUB: Corrían los primeros años de la década del sesenta. La obra en el Paraguay era constante y pujante a la vez. La falta de obreros en la viña del Señor, hizo que la Misión se viera en la necesidad de pensar en “Ayuda idónea” para poder responder bien a la ingente demanda de estudios bíblicos a la que se veían sometidos los pastores de diferentes distritos. Con este fin se hicieron planes para que una obrera calificada pudiera venir como misionera al Paraguay. A miles de kilómetros; una joven, hacía tiempo que había entregado su corazón y sus fuerzas a la causa de Dios. De la misma manera que Abraham en su momento lo dejó todo; esta joven dejo a los suyos y aceptó la invitación de la Misión Paraguaya. Deseosa de servir a Dios, prontamente estuvo aquí. Su nombre: FIDELINA PINOS, instructora bíblica y enfermera. La tarea era ardua, la iglesia joven y sus deseos de servir a Dios eran grandes. Pronto se dio cuenta de que la iglesia de Asunción poco hacía por los jóvenes; en especial en la parte de recreación. Tantos niños y jóvenes en la iglesia, la perturbaban, orando a Dios le pidió que la guiara en el trabajo que debía realizar. Corría el año 1962 y de común acuerdo con la Iglesia Central de Asunción, deciden que lo mejor era organizar un club de conquistadores. El primero que se habría de organizar, ya que como antecedentes, solo se conoce que en el año 1946, el Pastor Bert Helkins, dio a los hermanos de Asunción un curso de Guía Mayor, habiendo investido a todos los que tomaron parte en el y cumplieron los requisitos, se desconocen datos de cuantos hermanos participaron y cuantos lo terminaron. En el año 1951 el Pastor Tom Carter realiza un curso de Medalla de Plata, siendo el hermano Adelio Romero quien lo logra, a la edad de 29 años. La hermana Pinos comienza con las lógicas consultas, integración de los directivos, inscripciones y planificación de las actividades. Y como un comandante dirigiendo a su tropa, la hermana Pinos aglutina a todos los niños de la iglesia en el club que comienza oficialmente el domingo 01 de julio de 1962. La primera comisión directiva estuvo integrada por las siguientes personas. Directora: Fidelina Pinos Directores Asociados: Oscar Campos y Americo Lopez Transporte: Abel Mascheroni Es plausible destacar que el Sr. Mascheroni, no era adventista, pero poseía ese deseo ardiente en su corazón de ayudar a los demás con un cariño especial hacia los niños. El poseía un viejo camión De Soto, que en forma voluntaria y gratuita, ponía a disposición del club cada vez que era necesario. Los domingos en que no hacía falta medio de transporte, era el apoyo de la comisión directiva, ayudando en cuanta cosa hiciera falta. El primer club organizado, poseía dos unidades de damas y dos unidades de varones. Sus nombres eran: UNIDADES DE DAMAS UNIDADES DE VARONES 1- Las Margaritas 1- Los Leones 2- Las Orquídeas 2- Los Tigres Entre las principales actividades que desarrollaron, estuvo la de dar consuelo y ayuda a los enfermos del Hospital de Clínicas y al Asilo de Ancianos que se encuentra hoy en día frente al Instituto de Previsión Social. Para aumentar la cultura de los niños, asistían periódicamente a los museos de la ciudad y a cuanto concierto pudieran ir. El desafío fue grande ya que desde un primer momento quisieron que todos estuvieran uniformados y logran que la tienda de ropas “La Princesita” les haga los uniformes a precio muy especial. Hacían frecuentes viajes al Jardín Botánico, lugar de preferencia para desarrollar sus actividades. Había dos cosas que les gustaba mucho: 1- Les gustaba caminar y era frecuente que se trasladaran de esta forma a cuanto lugar debían ir. 2- A los niños les gustaba mucho jugar, preferentemente “A las escondidas” y “A la mancha” Sus actividades se realizaban los domingos desde las 14 hs y “Hasta que se ponga el sol” Poco a poco se fueron equipando con donaciones, especialmente de los hermanos de Norteamérica, llegando a poseer todo lo necesario para su funcionamiento. La hermana Pinos con el tiempo llegó a casarse y fue más conocida por todos con el nombre de Fidelina de Montanaro, fallecida ya hace años atrás. De los dos Directores Asociados Oscar Ocampos y Américo López se desconocen datos precisos. Del Sr. Mascheroni se sabe que vive en Posadas hace ya un tiempo y que siempre mantuvo a sus hijos en contacto con las actividades de la iglesia, siendo un nieto de él, alumno del CADA hasta hace unos años atrás.
Al leer esta historia realmente se nos eriza la piel, ya que por media de esta tomamos conciencia de lo difícil que les habrá resultado para los primeros directivos esta difícil misión de traer al Paraguay el Club de Conquistadores. Pero tenemos que tener en claro que este querido Club, así como tiene este hermoso presente, también tiene un sublime pasado y seguros estamos que un extraordinario porvenir.