Llega diciembre y, con él, la duda que aparece en el grupo del club, en la escuela y en la mesa familiar: ¿los adventistas celebran la Navidad? La Iglesia Adventista del Séptimo Día trata el tema con franqueza en el portal adventistas.org, de la División Sudamericana (DSA), y ese mismo portal cuenta unas 26 alusiones directas a la Navidad en los escritos de Elena G. de White, con consejos prácticos sobre regalos, ofrendas y hasta el árbol. Esta guía reúne lo que dicen esos textos, con libro, página y fecha de cada cita, para que formes tu opinión en la fuente y converses con respeto con quien piensa distinto.

Entonces, ¿los adventistas celebran la Navidad?

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No hay una respuesta única, y la Iglesia lo dice abiertamente. En la sección del Espíritu de Profecía del portal adventistas.org, el texto O Natal é uma festa cristã? (¿La Navidad es una fiesta cristiana?, en portugués), firmado por el pastor Carlos Hein y publicado el 20 de noviembre de 2014, empieza afirmando que en la Iglesia Adventista, como en otras iglesias evangélicas, hay posiciones distintas sobre celebrar o no la Navidad y sobre la manera de hacerlo.

El artículo separa dos cosas que suelen mezclarse. La Biblia manda guardar los Diez Mandamientos, entre ellos el sábado, que el texto llama el único día que bíblicamente requiere respeto. En cambio, la fecha del nacimiento de Jesús no tiene ninguna orden de celebración en las Escrituras. La Navidad queda fuera de la lista de mandamientos, y cada familia adventista decide cómo vivirla.

Después de recorrer los escritos de Elena de White, el pastor Hein concluye que es el momento de agradecer a Dios por haber enviado a su Hijo al mundo, sin importar la fecha exacta del nacimiento, y de servir a quien sufre, como en el proyecto Mutirão de Natal. El portal Notícias Adventistas registró la misma idea el 11 de diciembre de 2015: muchos adventistas ven la fecha como una ocasión adecuada para esa gratitud.

¿Por qué algunos adventistas no celebran la Navidad?

Los motivos aparecen en los propios textos oficiales. El reportaje de Notícias Adventistas de 2015 registra los dos argumentos de quienes prefieren no celebrar: no es posible determinar la fecha exacta del nacimiento de Jesús, y el 25 de diciembre ya existía como fiesta pagana antes de que Jesús naciera. El mismo reportaje afirma que los adventistas entienden que Jesús probablemente no nació ese día. Es una posición seria.

El artículo del pastor Hein saca dos pistas del Evangelio de Lucas: los pastores pasaban la noche en el campo, algo que no se hacía en invierno, y las autoridades no habrían ordenado un censo en esa estación (Lucas 2:1). El versículo dice, en la Reina-Valera 1960: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño” (Lucas 2:8). El relato completo está en el artículo sobre el nacimiento de Jesús en Belén.

Elena de White miró ese mismo silencio desde otro ángulo. En El Hogar Cristiano, página 434, escribe que “la Biblia no señala la fecha exacta” y compara el caso con la sepultura de Moisés, cuyo lugar Dios mantuvo oculto para evitar la idolatría.

Por el mismo motivo Dios ocultó el día preciso en que nació Cristo, a fin de que ese día no recibiese el honor que debía darse a Cristo como Redentor del mundo.Elena G. de White, El Hogar Cristiano, p. 434 (The Review and Herald, 9 de diciembre de 1884)

¿Qué dijo Elena de White sobre la Navidad?

El pastor Hein cuenta unas 26 alusiones directas a la Navidad en los escritos de Elena de White y advierte: quien lee solo algunas citas puede concluir que ella rechazaba la fecha, pero el conjunto muestra una orientación clara sobre la posibilidad de celebrar, con ciertas condiciones. La guía sobre el espíritu de profecía explica el peso de esos textos para los adventistas.

La forma más fácil de leerlo todo junto es el capítulo 77 de El Hogar Cristiano, titulado “La navidad”, en las páginas 434 a 439 de la edición en español, con fragmentos publicados entre 1879 y 1896, casi todos en la revista Review and Herald. Uno de ellos, de 1884, reconoce la fuerza de la tradición: “os resultará difícil pasar por alto esa fecha sin dedicarle cierta atención. Es posible valerse de ella con un buen propósito” (p. 435). Otro, de 1879, critica las fiestas dedicadas a la frivolidad y la glotonería y propone: “podemos hacer de las próximas fiestas una ocasión de honrar y glorificar a Dios” (p. 437).

1879
Review and Herald, 11 de diciembre: árbol con ofrendas en la iglesia y libros como regalo (El Hogar Cristiano, p. 436 a 438).
1882
Review and Herald, 26 de diciembre: regalos como muestra de cariño, sin olvidar a Dios (p. 435 a 437).
1884
Review and Herald, 29 de enero: el árbol con donativos para los pobres en Healdsburg (p. 458).
1884
Review and Herald, 9 de diciembre: Dios ocultó la fecha; el árbol de la Escuela Sabática puede ser una bendición (p. 434 a 439).
1894
Review and Herald, 13 de noviembre: revisar el valor de los regalos y ofrendar a Dios, como los magos (p. 438).
1896
Manuscrito 13: Navidad y Año Nuevo celebrados en favor de los desamparados (p. 438).
1905
Manuscrito 116: pequeños regalos para los niños, nada de regalos costosos (Alza tus ojos, p. 365).

¿Los adventistas ponen árbol de Navidad?

La duda es antigua. En la Review and Herald del 11 de diciembre de 1879, Elena de White escribió: “Agradaría mucho a Dios que cada iglesia tuviese un árbol de Navidad del cual colgasen ofrendas, grandes y pequeñas, para esas casas de culto” (El Hogar Cristiano, p. 438). En el mismo texto contó que llegaban cartas preguntando si tener un árbol de Navidad no sería imitar al mundo, y dio el criterio: “El elegir un árbol fragante y colocarlo en nuestras iglesias no entraña pecado, sino que éste estriba en el motivo que hace obrar y en el uso que se dé a los regalos puestos en el árbol.”

En 1884 pidió a los padres que no trataran como pecado un árbol puesto en la iglesia para alegrar a los alumnos de la Escuela Sabática, “porque es posible hacer de él una gran bendición”, siempre que la simple distracción nunca fuera el objetivo. Ese mismo año contó que había pasado la víspera de Año Nuevo en Healdsburg, en el salón de un colegio con un árbol cargado de donativos para los pobres. Cuando le preguntaron si aquello concordaba con la fe adventista, respondió: “Concuerda con mi fe” (El Hogar Cristiano, p. 458).

Esos textos hablan del árbol en la iglesia, y la página oficial Devemos armar uma árvore de Natal? (¿Debemos armar un árbol de Navidad?, en portugués), del portal adventistas.org, reproduce los principales. Quien arma un árbol en la sala de su casa puede usar la misma regla: el motivo y el destino de los regalos.

Idea para el club: arma un árbol de ofrendas en la sala de reuniones en diciembre. Cada Unidad cuelga un sobre o un artículo para una causa elegida con la directiva.
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¿Los adventistas pueden dar regalos de Navidad?

Elena de White escribió sobre esto con cariño. En la Review and Herald del 26 de diciembre de 1882 recuerda que, “por insignificantes que sean los regalos, es agradable recibirlos de aquellos a quienes amamos”, siempre que al darlos no olvidemos “a Dios, nuestro mejor Amigo” (El Hogar Cristiano, p. 435). Recomendaba regalos de beneficio real, como libros que ayuden a comprender la Palabra de Dios; hoy, una buena opción es el libro del Curso de Lectura, presentado en la guía del Libro del Año de los Conquistadores.

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En una meditación del 19 de diciembre del devocional Alza tus ojos (p. 365), pide que no haya “una preocupación ambiciosa y desmedida por comprar regalos para Navidad y Año Nuevo”. En 1894 sugirió que los padres explicaran a sus hijos por qué estaban cambiando el valor de los regalos y que la familia ofreciera a Dios sus mejores regalos, como los magos (El Hogar Cristiano, p. 438). La escena de los magos con oro, incienso y mirra está en Mateo 2:11.

Los pequeños regalos para los niños pueden no estar fuera de lugar, pero el pueblo del Señor no debiera gastar su dinero en comprar regalos costosos.Elena G. de White, Alza tus ojos, p. 365 (meditación del 19 de diciembre)

La Navidad de 2026 cae en viernes: ¿qué pasa con el sábado?

En 2026, el 25 de diciembre cae en viernes. Eso cambia la agenda del feriado, porque la Creencia Fundamental 20 de la Iglesia Adventista del Séptimo Día describe la observancia del sábado “de una tarde a la otra tarde, de la puesta del sol a la puesta del sol”. Por lo tanto, el sábado empieza al atardecer del mismo día de Navidad.

La cena de Nochebuena, el 24, cae en jueves y no choca con el sábado. El almuerzo del 25 también cabe sin problema, siempre que la vajilla, el orden y las compras queden resueltos antes de la puesta del sol. Una buena idea es reunir a la familia al final de la tarde en un culto de la puesta del sol con la lectura de Lucas 2. El Año Nuevo sigue el mismo esquema, porque el 1 de enero de 2027 también es viernes.

Las cantatas y los cultos especiales varían de iglesia en iglesia; confirma las fechas con tu iglesia local y con la directiva del club. Para armar el programa, la guía de la cantata de Navidad del Club trae guion y cronograma de ensayos.

FechaDíaQué tener en cuenta
24/12/2026JuevesCena de Nochebuena, sin conflicto con el sábado
25/12/2026ViernesFeriado; el sábado empieza con la puesta del sol
31/12/2026JuevesNoche de fin de año
01/01/2027ViernesFeriado; el sábado empieza con la puesta del sol

Días verificados en el calendario; inicio del sábado según la Creencia Fundamental 20. La hora de la puesta del sol cambia según la ciudad.

¿Cómo puede el club vivir diciembre con ese criterio?

Los consejos de Elena de White caben en una regla que todo el club entiende: Cristo en el centro de la fiesta y la mirada puesta en quien lo necesita. La acción social pone en práctica el Manuscrito 13, de 1896, según el cual las fiestas de Navidad y Año Nuevo “pueden y deben celebrarse en favor de los desamparados”, y el paso a paso está en la guía de la Navidad Solidaria. En el amigo secreto entre Conquistadores, acuerden un tope de precio que ninguna familia tenga dificultad en pagar y sugieran libros, Biblias o regalos hechos a mano.

Algunas familias del club prefieren no celebrar la Navidad. Ofrece funciones que no dependan de la fecha, como servir en la acción social o recibir a las visitas, y nunca expongas ni presiones al Conquistador cuya familia tiene otra posición; el Consejero puede arreglarlo en privado con los padres.

Lista de diciembre: definir con la iglesia la fecha de la cantata · elegir la causa del árbol de ofrendas · acordar el tope del amigo secreto · avisar a las familias con anticipación.

¿Cómo conversar con quien piensa distinto sobre la Navidad?

En la misma iglesia, y a veces en la misma familia, hay quien arma el pesebre y quien pasa el 25 de diciembre como un día cualquiera. Las dos decisiones pueden nacer de una fe sincera. Evita los apodos y las bromas que menosprecian al otro: cuando el liderazgo trata el tema con respeto, los Conquistadores aprenden a hacer lo mismo.

Si un compañero de escuela te pregunta, una respuesta corta y honesta funciona bien: la Biblia no marca la fecha en que nació Jesús, cada familia adventista decide cómo vivir la Navidad, y lo que importa es el motivo de la fiesta. El anuncio del ángel a los pastores, en Lucas 2:10-11, resume ese motivo: el nacimiento del Salvador llegó como noticia de gran gozo para todo el pueblo.