Si le preguntas a cualquier Conquistador cuál es el punto alto del año, es muy probable que la respuesta sea una sola: Campori. Es ese momento en que decenas, cientos o hasta miles de clubes se reúnen en un mismo lugar para acampar, competir, adorar y celebrar la amistad. Pero, ¿qué es un Campori de verdad, cuáles son sus niveles y qué hace que estos días sean tan inolvidables? Reunimos aquí lo que las fuentes oficiales adventistas registran, para que entiendas de una vez por todas cómo funciona este gran encuentro.
Al final, ¿qué es un Campori?
Campori es el nombre que se da a la gran acampada de los Clubes de Conquistadores, el programa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día dirigido a niños y adolescentes de 10 a 15 años. Durante algunos días, varios clubes se reúnen en un mismo lugar para acampar, disputar pruebas de habilidad, vivir la espiritualidad y estrechar lazos de amistad. Es, al mismo tiempo, una prueba de todo lo aprendido durante el año y una gran fiesta de la fe.
La palabra no surgió de la nada. Fue inspirada en el Jamboree, el tradicional encuentro mundial de los scouts, y adaptada al vocabulario de los Conquistadores. En inglés se acuñó el término camporee — y de ahí nació nuestro Campori.
Un detalle importante: Campori no es lo mismo que una acampada común. La acampada es la actividad regular de un único club; el Campori es el encuentro de muchos clubes al mismo tiempo, casi siempre con tema oficial, programación espiritual y pruebas evaluadas.
Los niveles de un Campori
Una duda muy común es: ¿existe un único "Campori mundial" que reúna a todos los Conquistadores del planeta a la vez? La respuesta honesta es no. Los Camporis se organizan por niveles, que acompañan la propia estructura administrativa de la Iglesia Adventista — cada nivel reúne a los clubes de su área.
De forma simplificada, los niveles van del menor al mayor: club (la acampada de un único club o de pocos clubes vecinos), regional (clubes de una región coordinada), asociación o misión (el campo local que atiende las iglesias de un estado o parte de él), unión (que reúne a varias asociaciones y misiones) y división (que abarca muchos países).
En Sudamérica, ese nivel más alto es la División Sudamericana (DSA), responsable de los clubes de ocho países. Cuando ella realiza un Campori, el resultado es gigantesco. Existen además los grandes Camporis internacionales, como los promovidos por la División Norteamericana, que reúnen a Conquistadores de decenas de países — aunque siguen ligados a una división específica, y no a un evento único de todo el mundo.
"El Campori Sudamericano de Conquistadores está preparado especialmente para los participantes de los Clubes de Conquistadores de Sudamérica."Contenido de referencia sobre el Campori Sudamericano
El montaje del campamento
El Campori empieza mucho antes de la primera prueba: empieza con el montaje del campamento. Cada club recibe (o demarca) su espacio y ahí levanta sus carpas, portales, tendederos, cocina de campo y todo lo que será su "casa" durante el evento. En Camporis más grandes, este escenario de carpas se extiende hasta donde alcanza la vista.
Más allá de refugio, el campamento es parte de la calificación. La organización, la limpieza, la creatividad de los portales y la disciplina del club suelen ser evaluadas. Aquí es donde entran habilidades aprendidas durante todo el año, como amarres y nudos — usados para construir estructuras firmes solo con troncos y cuerdas.
Montar y mantener el campamento enseña trabajo en equipo, responsabilidad y cuidado del ambiente. Para muchos jóvenes, es la primera vez que duermen días seguidos en una carpa, lejos de la comodidad de casa — y justamente por eso la experiencia deja tanta huella.
Pruebas, orden unida y desafíos
El corazón competitivo del Campori son las pruebas. Los clubes circulan por estaciones de habilidad que pueden incluir nudos y amarres, conocimientos bíblicos, señales de rastreo, lenguaje de señas, banderas de los estados, montaje de carpas, primeros auxilios y hasta desafíos físicos, como pistas de obstáculos y travesías. Cada acierto suma puntos al club.
Otro momento muy esperado es la orden unida — la marcha coordinada en la que el club ejecuta comandos en conjunto, con precisión casi militar. Ver a decenas de Conquistadores girando, deteniéndose y marchando como un solo cuerpo es una de las imágenes más impresionantes de cualquier Campori.
También hay concursos que valoran otros talentos, como oratoria, banda musical (las bandas con instrumentos de viento y percusión) y presentaciones temáticas. Todo esto convierte al Campori en una gran prueba de lo que cada club entrenó a lo largo del año, siempre en un ambiente de sana competencia.
Fogata y programación espiritual
Cuando el sol se pone, el Campori cambia de ritmo. Es la hora de la fogata y de los grandes encuentros nocturnos: alabanzas, sketches, testimonios y mensajes que reúnen a todos los clubes frente al escenario o alrededor del fuego. Este es, para muchos, el momento más emocionante de todos.
La programación espiritual es lo que le da sentido a todo. Más que ganar pruebas, el objetivo del Campori es fortalecer la fe y el carácter de los jóvenes. Por eso hay estudios bíblicos, momentos de oración, cultos y llamados — y no es raro que muchos tomen decisiones importantes, como el bautismo, durante el evento.
La ceremonia de apertura suele tener un símbolo marcante: en muchos Camporis, el inicio se declara cuando un líder clava un machete (o hacha) en un tronco, en un gesto tradicional que abre oficialmente el campamento. Es la señal de que la aventura comenzó.
"El Campori busca proporcionar una experiencia espiritual que marca generaciones."Noticias Adventistas, sobre el VI Campori Sudamericano
Qué hace inolvidable a un Campori
Lo que hace que un Campori quede para siempre en la memoria no es solo una prueba ganada o un trofeo. Es la suma de todo: la aventura de vivir días en la naturaleza, la emoción de marchar junto con el club, el silencio reverente frente a la fogata y la sensación de pertenecer a algo mucho más grande que uno mismo.
En Sudamérica, los Camporis de la DSA se convirtieron en algunos de los más grandes del mundo. El VI Campori Sudamericano, con el tema "Siempre Conquistador", está programado para enero de 2027, en Barretos (SP), con una expectativa de cerca de 120 mil participantes de ocho países — uno de los mayores encuentros de jóvenes del planeta.
Pero no necesitas esperar un evento de este tamaño para vivir la esencia del Campori. Desde la pequeña acampada de tu club hasta el megaevento de la división, el propósito es el mismo: formar carácter, crear amistades para toda la vida y acercar a cada Conquistador a Dios. Y esa historia sigue escribiéndose por cada club que decide acampar y seguir adelante.