Especialidad de Dios Hijo

Actividades Misioneras - Estudios Bíblicos

Requisitos

  1. Saber por qué Dios Hijo recibió el nombre Jesús. (Mateo 1:21)

    Respuesta: Según Mateo 1:21, el ángel instruyó que el niño fuera llamado JESÚS, 'porque él salvará a su pueblo de sus pecados'. El nombre Jesús (del hebreo Yeshúa) significa 'El Señor salva' o 'Salvador'. Recibió ese nombre porque su misión era exactamente salvar a la humanidad del pecado. — El propio nombre de Jesús ya revela su misión: venir al mundo para salvar a los pecadores.

  2. Entender cuál fue la participación de Jesús en la creación del mundo, al ser identificado por Juan como el "Verbo" o "Palabra" de Dios. (Juan 1:2-3; Colosenses 1:16-17)

    Respuesta: Juan identifica a Jesús como el 'Verbo' (Palabra) de Dios, que estaba con Dios en el principio. Según Juan 1:3 y Colosenses 1:16-17, todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y nada de lo que existe se hizo sin Él; en Él todo subsiste. Es decir, Jesús es el Creador, el agente activo de Dios en la creación de todas las cosas, visibles e invisibles. — Jesús no es una criatura: Él es el Creador, por quien y para quien todas las cosas fueron hechas.

  3. Explicar cuál fue la participación de Jesús, en el plan de Dios, para salvar al ser humano de la muerte. (Lucas 19:10)

    Respuesta: Según Lucas 19:10, 'el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido'. En el plan de Dios, Jesús vino al mundo, vivió sin pecado, murió en la cruz en lugar del pecador y resucitó — pagando el precio del pecado y ofreciendo salvación y vida eterna a todos los que creen en Él. — La misión central de Jesús fue salvar al ser humano de la muerte eterna, dando su propia vida en nuestro lugar.

  4. Conocer lo que la Biblia dice sobre la naturaleza divina de Jesús. (Juan 10:30; Hebreos 1:3; Juan 1:1; Colosenses 2:9)

    Respuesta: La Biblia enseña que Jesús es plenamente Dios: 'Yo y el Padre uno somos' (Juan 10:30); Él es el resplandor de la gloria de Dios y la expresión exacta de su Ser (Hebreos 1:3); 'el Verbo era Dios' (Juan 1:1); y 'en él habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad' (Colosenses 2:9). Jesús es eterno, Creador y digno de adoración como Dios. — Cristo es verdaderamente Dios — no un ser inferior, sino plenamente divino, eterno y digno de adoración.

  5. Estudiar lo que la Biblia enseña sobre la naturaleza humana de Jesús. (Juan 1:14; Hebreos 4:15; 1 Juan 4:2; Filipenses 2:6-8)

    Respuesta: La Biblia enseña que Jesús también se hizo plenamente humano: 'el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros' (Juan 1:14); fue tentado en todo, como nosotros, pero sin pecado (Hebreos 4:15); vino en carne (1 Juan 4:2); y, siendo Dios, se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo hombre, humillándose hasta la muerte de cruz (Filipenses 2:6-8). Jesús es, por lo tanto, al mismo tiempo, verdadero Dios y verdadero hombre. — Jesús asumió nuestra humanidad para representarnos y salvarnos, comprendiendo por experiencia nuestras debilidades.

  6. Memorizar y recitar los nombres o títulos que el profeta Isaías usa para Jesús. (Isaías 9:6; 7:14)

    Respuesta: Los nombres y títulos que el profeta Isaías usa para Jesús son: 1) Isaías 9:6 — 'Admirable', 'Consejero', 'Dios Fuerte', 'Padre Eterno' y 'Príncipe de Paz'. 2) Isaías 7:14 — 'Emanuel', que significa 'Dios con nosotros'. Esos títulos revelan la divinidad, la sabiduría, la eternidad y la misión de paz y salvación del Mesías.

  7. Compartir con un amigo cuáles son las promesas que Jesús hace a los que creen en Él. (Juan 11:25-26; 14:1-3)

    Respuesta: Las promesas que Jesús hace a los que creen en Él: 1) Juan 11:25-26 — 'Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá; y todo aquel que vive y cree en mí no morirá eternamente.' Promesa de resurrección y vida eterna, victoria sobre la muerte. 2) Juan 14:1-3 — Jesús promete preparar un lugar en la casa del Padre y volver para recibirnos: 'en la casa de mi Padre muchas moradas hay... voy a preparar lugar para vosotros... vendré otra vez y os tomaré conmigo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.' Promesa de la Segunda Venida y de morar eternamente con Él. En resumen: vida eterna, resurrección, un hogar en el Cielo y la presencia eterna de Cristo.