Especialidad de Mayordomía
Actividades Misioneras - Estudios Bíblicos
Requisitos
- Con base en Salmo 24:1 y 1 Corintios 6:20, ¿quién es el legítimo propietario de este mundo y de las personas que en él habitan?
Respuesta: Conforme a Salmo 24:1 ('de Jehová es la tierra y su plenitud') y 1 Corintios 6:20 ('habéis sido comprados por precio'), DIOS es el LEGÍTIMO PROPIETARIO de este mundo y de las personas. Él creó todo (Gn 1:1) y nos compró por la sangre de Cristo. Somos administradores (mayordomos) — no dueños. Ese es el fundamento bíblico de la mayordomía cristiana: todo lo que tenemos es de Dios. — Mayordomía (del griego oikonomos = administrador) es un principio adventista central — somos cuidadores de algo que pertenece a Dios. Salmo 24:1 establece la propiedad por la creación. 1 Cor 6:20 añade la redención: nos compró por la sangre de Jesús. De ahí que el diezmo (10%) sea DEVOLUCIÓN (no donación) — Dios acepta una parte como reconocimiento de que todo es de Él y aún nos confía el resto para administrarlo.
- De acuerdo con Deuteronomio 8:18 y Santiago 1:17, ¿quién nos capacita para adquirir los recursos financieros necesarios para vivir bien?
Respuesta: Conforme a Deuteronomio 8:18 ('Él es el que te da el poder para hacer las riquezas') y Santiago 1:17 ('toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto'), es DIOS quien nos CAPACITA para adquirir recursos financieros — salud, inteligencia, oportunidades, fuerza para trabajar. Sin Su bendición, el esfuerzo humano no basta. Reconocer la fuente es la base de la mayordomía: gratitud y devolución en forma de diezmo. — Dt 8:18 recuerda a Israel, tras décadas en el desierto, que TODO vino de Dios — nada por mérito propio. Stg 1:17 amplía: toda dádiva desciende del Padre de las luces. La riqueza no es inmoral, pero el reconocimiento de la fuente separa al cristiano fiel del orgulloso. Pr 10:22: 'la bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella'. El trabajo es importante (2 Ts 3:10), pero Dios da la capacidad.
- Según 1 Corintios 6:19-20, ¿por qué necesitamos cuidar bien de nuestro cuerpo?
Respuesta: Conforme a 1 Corintios 6:19-20, debemos cuidar el cuerpo porque es el TEMPLO/SANTUARIO DEL ESPÍRITU SANTO. El cuerpo NO ES NUESTRO — fuimos comprados por Cristo. Debemos GLORIFICAR a Dios en el cuerpo. De ahí los 8 remedios naturales adventistas (agua, aire puro, sol, ejercicio, alimentación saludable, descanso, temperancia, confianza en Dios) y los principios de salud (vegetarianismo, abstención de tabaco/alcohol). — 1 Cor 6:19-20: '¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo... que habéis recibido de Dios... Glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo'. Los adventistas tienen una de las mayores expectativas de vida del mundo (Loma Linda, California — Blue Zone) gracias a los principios de salud. El vegetarianismo, la abstención de alcohol/tabaco, el ejercicio y el descanso semanal (sábado) explican esa longevidad.
- ¿Qué enseña Efesios 5:15-16 sobre el cuidado con nuestra manera de vivir y con el uso del tiempo?
Respuesta: Efesios 5:15-16 enseña a vivir con PRUDENCIA y SABIDURÍA, APROVECHANDO bien el tiempo (redimiendo cada momento) porque LOS DÍAS SON MALOS. Lecciones: 1) vivir intencionalmente, no a la deriva; 2) usar el tiempo para lo que tiene valor eterno (estudio bíblico, oración, misión); 3) no desperdiciar oportunidades (la vida es corta — Sal 90:12 'enséñanos a contar nuestros días'). La mayordomía incluye el tiempo, no solo el dinero. — 'Redimir el tiempo' (kairós en griego = momento oportuno) significa comprar de vuelta el tiempo desperdiciado, viviendo cada momento con propósito eterno. Salmo 90:12 enseña a 'contar nuestros días' — una vida media de 70-80 años es corta para la eternidad. Los adventistas valoran el tiempo (Sal 39:4) — de ahí el sábado, día apartado para Dios. El tiempo es un recurso no renovable: pasa y no vuelve.
- Leer la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30) y explicar lo que enseña sobre cómo debemos usar los dones y talentos que Dios nos confió.
Respuesta: La parábola de los talentos (Mt 25:14-30) enseña: 1) Dios DISTRIBUYE dones y talentos diferentes a cada uno conforme a su capacidad; 2) Espera que MULTIPLIQUEMOS lo que recibimos (servir, enseñar, cantar, evangelizar); 3) No usar el talento es PECADO — el siervo que lo enterró fue castigado; 4) Recompensa eterna para los fieles ('entra en el gozo de tu Señor'). Mayordomía de los talentos = usar los dones para Dios. — El talento en la parábola era una moneda de plata que pesaba ~30kg (valor altísimo). Los 3 siervos recibieron cantidades diferentes — Dios distribuye conforme a la capacidad individual. El siervo de 1 talento fue condenado por NO USARLO. La mayordomía exige multiplicar (no solo guardar). Los dones espirituales (1 Cor 12) y los talentos naturales (música, enseñanza, liderazgo) son para servir a Dios y al prójimo. La recompensa eterna espera a los fieles.
- ¿Cuál es el porcentaje de nuestra renta que Dios nos ordenó devolver como reconocimiento de que todo proviene de Él? (Levítico 27:30; Deuteronomio 14:22)
Respuesta: Conforme a Levítico 27:30 ('todo diezmo... es de Jehová') y Deuteronomio 14:22 ('darás los diezmos'), Dios ordenó DEVOLVER el 10% (DÉCIMA PARTE = DIEZMO) de nuestra renta. Es el reconocimiento de que TODO viene de Dios — devolvemos una parte simbólica de lo que Él nos da. El diezmo es santo (Lv 27:30) y pertenece al Señor aun antes de llegar a nosotros como salario. — El diezmo (10%) ya existía antes de la Ley mosaica — Abraham dio el diezmo a Melquisedec (Gn 14:20), Jacob prometió el diezmo a Dios (Gn 28:22). Malaquías 3:8-10 lo reafirma bajo el Nuevo Pacto ('probadme'). Los adventistas devuelven el diezmo del salario bruto antes de pagar cuentas. En Mateo 23:23, Jesús aprobó el diezmo (incluso de las hierbas) como práctica válida en el NT — la mayordomía adventista lo ve como un mandamiento aún vigente hoy.
- De acuerdo con la Biblia, ¿cuál debe ser el destino de los diezmos? (Números 18:21; 1 Corintios 9:13-14)
Respuesta: Conforme a Números 18:21 ('a los hijos de Leví he dado todos los diezmos') y 1 Corintios 9:13-14 ('los que predican el evangelio vivan del evangelio'), los DIEZMOS se destinan a SOSTENER A LOS MINISTROS DEL EVANGELIO. En el Antiguo Testamento mantenían a los levitas/sacerdotes; en el Nuevo Testamento sostienen a pastores y misioneros. En la Iglesia Adventista, todo el diezmo se encamina a la Asociación/Campo, que lo usa para pagar salarios pastorales, capacitación ministerial y expansión de la predicación — nunca para proyectos locales de la iglesia (construcción, viajes, acción social), que se costean con ofrendas. — Nm 18:21: 'he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio'. 1 Cor 9:13-14: 'los que predican el evangelio vivan del evangelio'. Los adventistas centralizan los diezmos en la Asociación (no en la iglesia local) para garantizar un soporte equilibrado a todos los ministros — los pastores en áreas pobres reciben igual que en áreas ricas. El sistema adventista garantiza la misión global en todo el mundo de manera eficiente.
- También según la Biblia, ¿cuál debe ser el destino de las ofrendas? (Éxodo 36:3; 2 Reyes 12:4-5; 2 Crónicas 24:5)
Respuesta: Conforme a Éxodo 36:3 (ofrendas para la obra del santuario), 2 Reyes 12:4-5 (reparación de la casa del Señor) y 2 Crónicas 24:5 (recoger dinero para reparar el templo), las OFRENDAS se destinan a la OBRA, MANTENIMIENTO Y EXPANSIÓN DEL TEMPLO/IGLESIA y a proyectos misioneros y sociales. A diferencia del diezmo (que sostiene a los ministros), las ofrendas son voluntarias y costean: construcción y reforma de templos, presupuesto de la iglesia local, misiones mundiales, escuelas, hospitales y ayuda a los necesitados. — Éxodo 36:3 muestra ofrendas para construir el tabernáculo (móvil). 2 Reyes 12:4-5 y 2 Cr 24:5: las ofrendas reparaban el templo de Salomón. En la Iglesia Adventista, las ofrendas tienen varias finalidades: presupuesto de la iglesia local (35%), misiones mundiales (15%), construcción de templos (15%), escuelas, hospitales, ADRA. Cada sábado tiene un blanco diferente — sistema completo de financiación de la obra global.
- ¿Cuál debe ser nuestra actitud al entregar nuestras ofrendas a Dios? (2 Corintios 9:7)
Respuesta: Conforme a 2 Corintios 9:7, debemos entregar las ofrendas con la ACTITUD DE: 1) DECISIÓN PREVIA EN EL CORAZÓN ('cada uno dé como propuso en su corazón'); 2) SIN TRISTEZA (no dar a regañadientes); 3) SIN SER POR NECESIDAD/PRESIÓN; 4) CON ALEGRÍA — 'Dios ama al dador alegre'. Ofrendar es un privilegio espiritual, no una obligación. La actitud del corazón importa más que el valor monetario entregado. — 2 Cor 9:7 enfatiza la voluntariedad — Pablo escribió sobre la colecta para Jerusalén. La decisión previa evita la ofrenda impulsiva o por compromiso. Sin tristeza significa no 'dar con pesar'. Sin necesidad/presión elimina la coerción social o pastoral. La alegría es el estado ideal — Dios 'ama' (agapáo en griego, amor profundo) al dador alegre. Principio adventista: ofrendar es respuesta al amor de Dios, no obligación.
- Comparar los textos de Malaquías 3:8 y los demás estudiados en esta especialidad para diferenciar diezmos y ofrendas.
Respuesta: Malaquías 3:8 separa claramente: '¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado... en los DIEZMOS y en las OFRENDAS' — dos categorías distintas. DIEZMO: 10% obligatorio, sostiene a los ministros (Nm 18:21). OFRENDAS: voluntarias, valor libre, sostienen la obra del templo (Éx 36:3) y proyectos (iglesia, misiones, acciones sociales). No se sustituyen: diezmo + ofrendas = mayordomía financiera completa. — Malaquías es el único libro del AT que aborda diezmos y ofrendas juntos como separados. 'Robar a Dios' es una expresión fuerte — no dar es apropiarse de lo que es de Él. Los adventistas devuelven el diezmo (fijo 10%) y dan ofrendas variables. Sistema balanceado: el diezmo garantiza el sostén ministerial; las ofrendas costean todo lo demás. Ambos son esenciales y complementarios en la mayordomía adventista bíblica.
- Conversar con el tesorero, anciano y/o pastor de su iglesia para entender qué se hace con los recursos recibidos de diezmos y ofrendas y descubrir cómo se usan las ofrendas en su iglesia.
Respuesta: Debes conversar con el tesorero, anciano o pastor de tu iglesia para entender: 1) los DIEZMOS van a la Asociación que paga los salarios pastorales; 2) las OFRENDAS se dividen entre el presupuesto de la iglesia local (35%), misiones mundiales (15%), construcción (15%), escuelas, hospitales, ADRA. Cada sábado tiene un blanco específico (presupuesto, misiones, etc.). Presenta al instructor el informe de la conversación. — Los tesoreros adventistas son capacitados por la Asociación para gestionar diezmos y ofrendas con transparencia. Cada iglesia local recibe un informe financiero mensual. El sistema centralizado garantiza que los ministros en áreas pobres reciban igual que en las ricas — equidad global. ADRA es el brazo humanitario adventista. La conversación con los líderes locales ayuda al Conquistador a entender la aplicación práctica de la mayordomía.
- Memorizar y recitar Malaquías 3:10.
Respuesta: Debes memorizar y recitar Malaquías 3:10: 'Traed todos los diezmos al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.' Practica recitándolo a un compañero o instructor de la especialidad. — Mal 3:10 es el ÚNICO versículo de la Biblia donde Dios desafía al creyente a 'probarle' — poner a prueba Su fidelidad a través del diezmo. La promesa de bendición 'hasta que no haya más lugar para recibirla' (versión moderna) es incondicional para los fieles. Elena de White: 'Dios nunca falla con aquel que confía en Él' (Consejos sobre Mayordomía). Texto fundamental de la mayordomía adventista, uno de los más memorizados en la denominación.
- Compartir con un amigo sobre la importancia de ser fieles a Dios en los diezmos y en las ofrendas.
Respuesta: Debes compartir con un amigo la importancia de la fidelidad en los diezmos y ofrendas: 1) DEVOLUCIÓN de lo que es de Dios (Sal 24:1, Mal 3:8); 2) BENDICIÓN prometida (Mal 3:10); 3) PRIVILEGIO de participar en la obra misionera; 4) TESTIMONIO de fe práctica; 5) GRATITUD por el cuidado divino. Usa lenguaje sencillo, cuenta tu experiencia. Anota el nombre del amigo en el informe del instructor. — Compartir la mayordomía ayuda a otros a vivir el principio bíblico — no es evangelismo del dinero, sino de la confianza en Dios. Usa ejemplos personales: cómo el diezmo bendijo a tu familia, cómo Dios suplió necesidades. 1 Pe 3:15 manda dar razón de nuestra esperanza 'con mansedumbre y reverencia'. Los adventistas suman más de 22 millones en fidelidad en los diezmos — sostén de la obra global en todo el mundo.
- Hacer una simulación de presupuesto mensual con base en el valor de su mesada o de un salario mínimo, con categorías como diezmos y ofrendas, alimentación, ropa, transporte, entretenimiento, etc.
Respuesta: Haz una simulación con un salario mínimo (~R$1.500): 1) DIEZMOS 10% (R$150); 2) OFRENDAS 5-10% (R$75-150); 3) ALIMENTACIÓN 30% (R$450); 4) VIVIENDA 25% (R$375); 5) TRANSPORTE 10% (R$150); 6) ROPA 5% (R$75); 7) ENTRETENIMIENTO 5% (R$75); 8) AHORRO 5% (R$75); 9) IMPREVISTOS 5% (R$75). Total = 100%. Preséntalo al instructor. — La educación financiera cristiana prioriza a Dios (diezmos+ofrendas), luego las necesidades (vivienda, alimentación), después los deseos (entretenimiento, ahorro). El adventismo enseña a vivir dentro del presupuesto — Pr 22:7: 'el que toma prestado es siervo del que presta'. Apps como Mobills y Organizze ayudan en el control. El principio 50/30/20 (50% necesidades, 30% deseos, 20% ahorro) es una alternativa después de los diezmos.
- Después del estudio de esta especialidad, explicar qué significa ser un mayordomo cristiano.
Respuesta: Ser MAYORDOMO CRISTIANO significa: 1) RECONOCER que todo (vida, recursos, talentos, tiempo) pertenece a Dios (Sal 24:1); 2) ADMINISTRAR lo recibido con fidelidad y responsabilidad; 3) DEVOLVER diezmos (10%) y ofrendas (voluntarias) como reconocimiento; 4) USAR los talentos para servir a Dios y al prójimo. — El mayordomo (oikonomos) en la Biblia es el administrador de la casa del Señor — somos cuidadores de algo que no nos pertenece. La mayordomía adventista cubre 5 áreas: 1) financiera (diezmos, ofrendas); 2) cuerpo (salud); 3) tiempo (sábado, prioridades); 4) talentos (dones espirituales); 5) ambiente (cuidado de la Tierra — Gn 2:15). No es solo dinero — es un estilo de vida holístico de fidelidad a Dios.