Especialidad de Enfermería Básica

Ciencia y Salud

Requisitos

  1. Tener la especialidad de Primeros Auxilios - Básico.
  2. ¿Qué alimentos están incluidos en las siguientes dietas?
    • Líquida
    • Pastosa
    • Regular
    • Diabética
    • Hiposódica

    Respuesta: 1) Líquida: solo alimentos líquidos o que se licuan, como agua, jugos colados, caldos, tés, gelatina y leche. Indicada en el posoperatorio y cuando hay dificultad para masticar o tragar. 2) Blanda (pastosa): alimentos triturados o de consistencia suave, como purés, papillas, sopas cremosas, frutas trituradas y verduras bien cocidas. Facilita la masticación y la deglución. 3) Regular (normal): alimentación común y equilibrada, con todos los grupos alimentarios y sin restricciones, para quien no tiene ninguna condición que exija una dieta especial. 4) Diabética: controla la cantidad de azúcares y carbohidratos simples, es rica en fibras y tiene poco azúcar, ayudando a mantener la glucemia (nivel de azúcar en sangre) estable en personas diabéticas. 5) Hiposódica: con poca sal (sodio), evitando alimentos salados e industrializados. Indicada para hipertensos, cardíacos y personas con problemas en los riñones, ayudando a controlar la presión y la hinchazón. — Cada dieta atiende una necesidad — desde la líquida, para quien no puede masticar, hasta la hiposódica, para quien necesita reducir la sal.

  3. ¿Qué es la fiebre? Conocer los signos y síntomas de la fiebre. Saber cómo medir la temperatura de alguien. Saber qué hacer para bajar una temperatura febril.

    Respuesta: 1) Qué es la fiebre: elevación de la temperatura del cuerpo por encima de lo normal (en general por encima de 37,8 °C), señal de que el organismo combate una infección. 2) Signos y síntomas de la fiebre: calor, rostro enrojecido, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad/cansancio, ojos brillantes y, a veces, sudor. 3) Cómo medir la temperatura: usar un termómetro (axilar, oral o de frente), respetando el tiempo indicado, y leer el valor marcado. 4) Cómo bajar una temperatura febril: reposo, hidratación (beber abundante líquido), ropa ligera, ambiente ventilado, compresas tibias y, bajo orientación, un antipirético; acudir al médico si es muy alta o persistente. — La fiebre es una señal de defensa del cuerpo: medirla correctamente y tomar medidas simples ayuda a controlarla con seguridad.

  4. Saber cuál es el ritmo normal del pulso y la respiración, así como cuál es la temperatura normal. Practicar la medición del pulso, la respiración y la temperatura de un amigo o compañero de tu Club.

    Respuesta: Valores normales en el adulto en reposo: pulso (frecuencia cardíaca) de 60 a 100 latidos por minuto; respiración de 12 a 20 movimientos por minuto; temperatura corporal en torno a 36 a 37 °C. En los niños, el pulso y la respiración son naturalmente más rápidos. — Conocer los valores normales permite percibir rápidamente cuando algo está mal con el paciente.

  5. ¿Qué es una enfermedad contagiosa? ¿Cuáles son las vías de transmisión? ¿Qué precauciones deben seguirse para evitar la transmisión de esas enfermedades? Enumera las medidas de seguridad que deben observarse al cuidar en tu casa a alguien que tenga una enfermedad contagiosa.

    Respuesta: 1) Qué es una enfermedad contagiosa: es la enfermedad que se transmite de una persona (o animal) a otra. 2) Vías de transmisión: aire (gotitas/aerosoles), contacto directo, manos y objetos contaminados, agua y alimentos, sangre y fluidos corporales, y vectores (insectos). 3) Precauciones para evitar la transmisión: lavarse las manos con frecuencia, usar mascarilla y guantes, aislar al enfermo, no compartir objetos personales, higienizar las superficies, mantener el ambiente ventilado y desechar la basura contaminada correctamente. 4) Medidas de seguridad al cuidar en casa a alguien con una enfermedad contagiosa: separar los utensilios y las toallas del enfermo, ventilar la habitación, limpiar y desinfectar las superficies, lavarse las manos antes y después del contacto, usar mascarilla/guantes al tratar las secreciones, mantener al enfermo en un ambiente ventilado y desechar con cuidado los pañuelos y la basura. — Saber cómo se transmite la enfermedad es lo que define las precauciones correctas para no contagiarla.

  6. Saber cómo ayudar a cuidar a un recién nacido y a una persona anciana. Cuidar a un recién nacido o a un anciano durante al menos un turno (mañana, tarde o noche).

    Respuesta: Recién nacido: mantener la higiene (baño y cambio de pañales), garantizar la lactancia/alimentación correcta, sostener la cabeza al cogerlo, mantenerlo abrigado y seguro, observar el sueño y el llanto y cuidar el cordón umbilical. Anciano: ayudar en la higiene, en la alimentación y en la medicación a sus horarios, prevenir caídas (ambiente seguro), estimular el movimiento y la compañía, tener paciencia y respeto y observar signos de malestar. Ambos exigen cariño, atención constante e higiene rigurosa. — Los recién nacidos y los ancianos son los más frágiles: cuidar bien es unir higiene, atención y mucho cariño.

  7. Saber cuándo y cómo lavarse las manos cuando se está cuidando a alguien enfermo.

    Respuesta: Lavarse las manos ANTES y DESPUÉS de tocar al paciente, antes de preparar o dar alimentos y medicamentos, después del contacto con secreciones, sangre o basura y después de usar el baño. Cómo: mojar las manos, enjabonar bien (palmas, dorso, entre los dedos, uñas y muñecas) durante unos 20 segundos, enjuagar y secar con toalla de papel. — El lavado de las manos es la medida más simple y eficaz para evitar la transmisión de enfermedades en el cuidado del enfermo.

  8. Saber cómo dejar más cómodo a un paciente que está en cama sin cambiarlo de cama.

    Respuesta: Mantener la cama limpia, seca y con las sábanas bien estiradas (sin dobleces que lastimen); cambiar de posición al paciente cada 2 horas para evitar escaras (úlceras por presión); usar almohadas para apoyar; mantener la higiene corporal; ajustar la temperatura y la ventilación; y ofrecer agua y atención. Los pequeños cuidados marcan una gran diferencia en el confort. — Cambiar de posición, mantener la cama lisa y seca y prestar atención previene las heridas y brinda mucho confort al paciente encamado.

  9. Demostrar cómo alimentar a un paciente que está inmóvil en la cama.
  10. Demostrar cómo administrar medicamentos líquidos, comprimidos, pastillas o cápsulas a niños y adultos. Saber cómo aplicar colirio en los ojos.
  11. Demostrar el método de aplicar fricción y baño de pies caliente. Explicar el valor terapéutico de su uso, y decir en qué condiciones deberían aplicarse estos tratamientos.
  12. Demostrar la aplicación de una compresa y el uso de calor o frío para el tratamiento de inflamaciones y lesiones.
  13. Explicar cómo los siguientes remedios ayudan en la prevención de enfermedades:
    • Alimentación saludable
    • Ejercicio físico
    • Agua
    • Luz del sol
    • Temperancia
    • Aire
    • Descanso
    • Confianza en Dios

    Respuesta: Son los ocho remedios naturales para la prevención de enfermedades: 1) Alimentación saludable: aporta los nutrientes que el cuerpo necesita, nutre y fortalece el organismo y ayuda a mantener el peso y la inmunidad, previniendo enfermedades ligadas a la mala alimentación. 2) Ejercicio físico: mejora la circulación de la sangre, fortalece los músculos y el corazón, aumenta la disposición y ayuda a prevenir la obesidad, la diabetes y los problemas cardíacos. 3) Agua: hidrata el cuerpo, ayuda a limpiar el organismo eliminando toxinas y regula funciones como la digestión y la temperatura, previniendo la deshidratación y los problemas en los riñones. 4) Luz del sol: ayuda al cuerpo a producir vitamina D (importante para los huesos), mejora el ánimo y contribuye a la desinfección, con una exposición moderada en los horarios adecuados. 5) Temperancia: es el uso equilibrado de las cosas buenas y la abstinencia de lo que hace mal, evitando excesos y sustancias nocivas como el alcohol, el tabaco y las drogas, previniendo dependencias y enfermedades. 6) Aire puro: respirar aire limpio oxigena bien la sangre, el cuerpo y el cerebro, mejora el sueño y la disposición y ayuda a prevenir problemas respiratorios. 7) Descanso: el sueño y las pausas adecuadas recuperan el cuerpo y la mente, reducen el cansancio y el estrés y fortalecen la inmunidad, previniendo el agotamiento. 8) Confianza en Dios: la fe y la oración traen paz, reducen el estrés y la ansiedad y dan esperanza, contribuyendo a la salud mental y física. Juntos, estos ocho remedios fortalecen la salud y previenen muchas enfermedades. — Los ocho remedios naturales muestran que prevenir es vivir de forma equilibrada — cuerpo y espíritu cuidados por Dios.