Cuando hablamos de la historia de los Conquistadores en Sudamérica, nombres como Brasil y Perú aparecen rápido. Pero la aventura también subió los Andes y cruzó el Chaco. En Bolivia, hay una fecha celebrada con cariño: julio de 1970, en La Paz, con el club Lucero. En Paraguay, la iglesia adventista es antigua — llegó en 1900 —, pero el registro del primer club es más escaso. Este artículo reúne lo que está confirmado en fuentes oficiales y dice, con franqueza, dónde la historia todavía necesita ser mejor documentada.

De dónde vino todo: 1946, 1950 y Perú en 1955 1955

Antes de llegar a Bolivia y a Paraguay, el movimiento ya tenía un largo camino recorrido. Los primeros clubes organizados nacieron en el sur de California, en 1946, cuando John Hancock, entonces líder de jóvenes, ayudó a dar forma e identidad visual al programa — incluido el famoso emblema triangular. En 1950, la Asociación General de la Iglesia Adventista oficializó el club a nivel mundial.

En Estados Unidos, el nombre adoptado fue Pathfinders. Al expandirse, el programa recibió nombres en el idioma de cada lugar: Desbravadores en Brasil y Conquistadores en los países de habla hispana. Por eso, en Bolivia y en Paraguay, los clubes se conocen como Conquistadores — el mismo movimiento que en Brasil se llama Desbravadores.

La puerta de entrada en Sudamérica fue Perú: el 4 de abril de 1955, se organizó el club de la Iglesia de Miraflores, en Lima, bajo la dirección de Nercida de Ruiz. Fue el primer Club de Conquistadores del continente — y el punto a partir del cual la idea se fue extendiendo, país por país.

Bolivia y Paraguay usan el nombre Conquistadores (en español), pero hablan del mismísimo movimiento que en Brasil se llama Desbravadores.

Bolivia: el club Lucero se enciende en La Paz 1970

La historia boliviana tiene un capítulo bien guardado. En julio de 1970, ligado a la Iglesia Adventista de Villa Copacabana, en la ciudad de La Paz, nació el Club de Conquistadores Lucero — considerado el primer Club de Conquistadores de Bolivia. Comenzó pequeño y lleno de propósito: nueve integrantes y la dirección del profesor Mario Orellana.

La apertura del club fue autorizada por el departamento de los MV (Misioneros Voluntarios) de la Misión Boliviana, cuyo responsable era el profesor Alfredo Quiroz. Todavía en 1970 se realizó la primera ceremonia de investidura, marcando el ritmo que los clubes seguirían de ahí en adelante.

Incluso antes de 1970, ya había semillas plantadas. Alrededor de 1946, en la escuela adventista de Cochabamba, funcionaban las llamadas clases progresivas de los MV — con niveles distinguidos por pañuelos de colores. Todavía no era un club en los moldes actuales, pero era el terreno donde la idea fue madurando hasta brotar en La Paz.

"Nueve niños, un profesor y una iglesia de barrio: así comenzó el movimiento que hoy tiene presencia en toda Bolivia."Sobre el club Lucero, La Paz, 1970

~1946 · Cochabamba
Semillas en las escuelas
Clases progresivas de los MV funcionan en la escuela adventista, con niveles marcados por pañuelos de colores — antecedente del club.
Julio 1970 · La Paz
Nace el club Lucero
Primer Club de Conquistadores de Bolivia, en Villa Copacabana, con nueve miembros y dirección del prof. Mario Orellana.
1970 · La Paz
Primera investidura
Todavía en el año de su fundación, el club realiza su primera ceremonia de investidura.
Agosto 1971 · Yungas
Primer campamento
El Lucero acampa en la región entre Unduavi y Chulumani, reuniendo a decenas de conquistadores.

Bolivia: de las montañas a todo el país 1971

Después del Lucero, el movimiento tomó impulso. Ya en 1971 surgieron nuevos clubes en La Paz, y el crecimiento siguió por el país, alcanzando regiones como Santa Cruz en los años siguientes. El profesor Mario Orellana, pionero del Lucero, continuó como figura activa en ese avance.

Un hito entrañable de esta etapa fue el primer campamento del club Lucero, realizado en agosto de 1971, en la región montañosa entre Unduavi y Chulumani — los famosos Yungas bolivianos, donde los Andes comienzan a descender hacia la selva. Acampar en ese paisaje, con altitud y naturaleza desafiantes, ayudó a forjar la identidad aventurera de los conquistadores bolivianos.

Vale la pena recordar que algunas fechas de clubes posteriores aparecen de formas ligeramente distintas según la fuente. Por eso, mantenemos aquí la información más consistente — fundación del Lucero en 1970 y primer campamento en 1971 — y evitamos fijar cifras donde los relatos difieren.

Paraguay: iglesia antigua, registro discreto 1900

Paraguay tiene una presencia adventista antigua: el trabajo comenzó en 1900, cuando el pastor Snyder desembarcó en el puerto de Asunción, convirtiéndose en el primer pastor adventista del país. Poco después, en 1901, se registraron los primeros bautismos. Es decir: la iglesia que daría origen a los clubes lleva más de un siglo en Paraguay.

A pesar de esa raíz profunda, la fecha exacta del primer Club de Conquistadores paraguayo está poco documentada en las fuentes abiertas que consultamos. A diferencia de Bolivia — que conserva nombre, lugar y mes —, Paraguay no tiene, al menos públicamente, un hito fundador tan preciso. Preferimos decirlo con honestidad antes que inventar una fecha.

Lo que sí es seguro es el resultado: hoy Paraguay alberga cerca de 100 clubes de Conquistadores, organizados bajo la Unión Paraguaya. El movimiento está vivo y en crecimiento — aunque su acta de nacimiento todavía dependa de investigación en archivos locales para ser escrita con fecha y nombre.

Donde la fuente es escasa, nuestro compromiso es ser honestos: Paraguay tiene iglesia adventista desde 1900 y cerca de 100 clubes hoy, pero la fecha del primer club todavía carece de un registro público confiable.

Paraguay: lo que los hitos recientes nos cuentan 2012

Incluso sin la fecha de fundación, se puede ver la vitalidad del movimiento paraguayo a través de sus hitos recientes. El 1.º Campori Nacional de la Unión Paraguaya se realizó en octubre de 2012, en la ciudad de Luque, reuniendo a cientos de conquistadores y guías de decenas de clubes de todo el país.

Paraguay también tiene presencia en los grandes encuentros sudamericanos: el país ya envió delegaciones con cerca de mil conquistadores a camporis regionales, mostrando que, a pesar de ser una de las uniones más pequeñas de la División Sudamericana, su juventud adventista es comprometida y participativa.

Estas cifras recientes ayudan a contar la historia de otra manera: no por la fecha de inicio, que todavía necesita ser rescatada, sino por la presencia concreta de hoy. Es una invitación, incluso, para que clubes e historiadores locales documenten y preserven sus propios orígenes.

"A veces la historia de un movimiento se demuestra menos por la fecha de inicio y más por la vida que tiene hoy."Sobre los Conquistadores en Paraguay