Quién fue el 'Zé Maria'
José Maria Barbosa Silva (1938-2023) fue un pastor adventista recordado como uno de los líderes más queridos y creativos del ministerio joven en Sudamérica. El apodo cariñoso —Zé Maria— se convirtió en la marca de una forma propia de hablar al corazón de las nuevas generaciones.
Nació en Patos, en Paraíba, el 8 de octubre de 1938, en una familia católica. Siendo aún adolescente fue enviado al antiguo Ginásio Adventista do Nordeste, donde, en 1953, conoció la fe adventista y fue bautizado. Se graduó en teología en el antiguo Brazil College (hoy UNASP, campus São Paulo) en 1963.
A lo largo de más de cuatro décadas de servicio, fue pastor, misionero, profesor y administrador, pero se hizo conocido, sobre todo, por su trabajo con conquistadores y jóvenes. Falleció el 15 de marzo de 2023, a los 84 años.
De Perú a Brasília
Recién graduado, José Maria sintió el llamado misionero y, en 1964, se mudó a Perú, donde sirvió durante varios años en la antigua Unión Incaica —en Lima, en la región del Lago Titicaca y en Arequipa.
En 1971 regresó a Brasil como pastor de la Iglesia del Plan Piloto, en Brasília. Fue allí donde comenzó a destacar en el trabajo con conquistadores, al frente del Club Cruzeiro do Sul.
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En 1975, José Maria asumió el liderazgo de los jóvenes en Rio Grande do Sul. Al año siguiente, en noviembre de 1976, organizó lo que se recuerda como el primer Camporí de Conquistadores del estado, reuniendo a 16 clubes y cerca de 600 conquistadores.
Años después, ya actuando en la región central del país, estuvo al frente del primer Camporí de la Unión Central Brasileña, realizado en 1987 en la ciudad de Avaré (SP), con el tema 'Él está al timón'. Estos eventos ayudaron a consolidar el camporí como el gran encuentro de la juventud conquistadora en Brasil.
Director de la División y el nacimiento de los Aventureros
En 1990, José Maria fue elegido director de Jóvenes de la División Sudamericana (DSA), cargo que ocupó hasta 2002. Al frente de la juventud del continente, invirtió con fuerza en la formación de líderes y en la producción de materiales de apoyo.
Fue en ese período cuando participó en el proceso que oficializó la implantación del Club de Aventureros en Sudamérica, en 1998 —el club hermano de los Conquistadores, dirigido a los niños de 6 a 9 años. También colaboró con el pastor Cláudio Belz en la grabación de CDs para la juventud, y en 1993 realizó el 2.º Camporí de la División, en Ponta Grossa (PR).
Últimos años y legado
Después de la División, José Maria se dedicó a la enseñanza. Fue profesor en el Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) y asumió la pastoral universitaria en el UNASP, donde permaneció hasta jubilarse, cerrando cerca de 44 años de trabajo en la organización.
Estudioso, concluyó una maestría en Andrews University (Estados Unidos) y escribió artículos y meditaciones para las publicaciones adventistas de Brasil. Se hizo conocido como 'el líder de una generación' —una referencia al cariño con que marcó a miles de jóvenes y conquistadores sudamericanos.