Toda unidad quiere saber cuántos puntos hizo. Y casi ningún club consigue explicar cómo llegó a ese número. La causa más común es una creencia equivocada que circula en el grupo de consejeros: la de que no existe tabla oficial y cada club inventa la suya. Existe. Está impresa al pie de la misma página en la que el Manual Administrativo publica la ficha de evaluación de la unidad, y casi nadie llega a desplazarse hasta ahí.

Este artículo muestra la tabla oficial punto por punto, con página y fuente, y después hace la parte que ella realmente no hace: un mes de ejemplo calculado conquistador por conquistador, la regla de promedio en vez de suma (que es lo que impide que la unidad grande gane siempre) y un criterio de desempate en cuatro escalones. Estas últimas tres cosas son modelo de Desbravai, no norma — y el texto avisa cada vez que la línea cambia de lado.

Si tu club todavía está armando la base — quién es consejero, quién es capitán, quién entrega qué —, vale la pena leer antes el sistema de unidades. Aquí partimos del principio de que las unidades ya existen y lo que falta es el marcador.

¿Qué manda puntuar la norma — y qué deja para que el club decida?

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Lo que escribe la norma. El Manual Administrativo del Club de Conquistadores, edición 2020 de la División Sudamericana (DSA), publica la ficha lista: es el Formulario D — Ficha de Evaluación de la Unidad, en la página 215. El encabezado trae Unidad, Consejero, Mes/año; las columnas son Fecha, Puntualidad, Uniforme, Material, Disciplina, Lectura Bíblica, Ayuda Comunitaria, Mensualidad y Total; y las dos primeras filas ya vienen nombradas, capitán y secretario. Al pie de la misma página hay una leyenda numerada del 1 al 7 con el valor de cada ítem y una franja de clasificación por color. Es esa leyenda la que reproduce la próxima sección. Un detalle del propio manual que confunde a mucha gente: en el cuerpo del texto (p. 74) esta ficha se llama «formulario E», mientras que el sumario y el anexo la registran como Formulario D. Aquí adoptamos la nomenclatura del anexo, que es donde la ficha está impresa en realidad.

Quién completa, quién recibe, quién exige. El manual distribuye este servicio en tres manos. El secretario de la unidad mantiene al día la ficha de evaluación semanal de cada conquistador, y el texto pide una sola cosa: honestidad en las marcaciones (p. 75). El consejero entrega la ficha completa de cada conquistador a la secretaría del club todos los meses (p. 74). Y el secretario del club registra puntos y deméritos en la ficha de registro permanente y, con las fichas de las unidades en mano, avisa al director cuando alguien empieza a faltar o a llegar tarde con frecuencia (p. 79). El momento adecuado para marcar es el Rincón de la Unidad, que el manual describe como la hora más apropiada para trabajar el sistema de méritos del club (p. 125). Este conjunto es la razón de ser de todo esto — volvemos a él más abajo.

Lo que varía y quién decide. Tener la tabla impresa no convierte el resto en norma. El manual dice que cada club debe determinar las pautas por las cuales se evaluará a los miembros (p. 74) y que cada club debe adoptar su propio sistema de disciplina de acuerdo con su realidad, siendo el sistema de méritos la mejor manera de incentivar a los conquistadores (p. 79). La palabra final no es del consejero ni del secretario: es de la Comisión Ejecutiva — formada por el director, los directores asociados, el secretario y el pastor distrital o anciano (p. 82) —, a quien le corresponde proponer el sistema de méritos y deliberar sobre las formas de premiación (p. 83). Traduciendo a la práctica: los valores de la ficha ya los tienes listos; lo que hay que llevar al acta es el entorno — cómo tratar la falta justificada, cómo se arma el ranking de las unidades y qué premia el club al final del año.

Para qué existe la ficha. El manual lo deja explícito en la página 79: sirve para detectar quién está desapareciendo y permitir que el director arme un plan de atención especial junto con el consejero. No es para coronar a un campeón. Guarda esto; es lo que separa un sistema de méritos de una competencia amarga.

¿Cuál es la tabla oficial de puntos — y cuánto suma?

Abajo está la leyenda impresa al pie del Formulario D, en la página 215 del Manual Administrativo. Los valores son los del documento oficial, sin adaptación nuestra. El total por conquistador, en cada reunión, es de 125 puntos.

Criterio (columna de la ficha)Opciones y puntos, tal como están en la fichaMáximo
1. PuntualidadPresente a tiempo 20 · Atrasado (hasta 15m) 10 · Ausente 020
2. UniformeEn orden 10 · Incompleto 5 · Sin uniforme 010
3. MaterialCompleto 10 · Incompleto 5 · Sin material 010
4. DisciplinaNinguna falta durante la reunión 20 · Falta 020
5. Lectura bíblicaAl día 30 · Atrasado hasta 1 semana 10 · Atrasado 030
6. Ayuda comunitariaAyudó a alguien que lo necesitaba, durante la semana actual, 2020
7. MensualidadAl día 15 · Atrasado 015
TotalTecho por conquistador en cada reunión125

La misma leyenda trae la clasificación por franja, que es lo que va al mural sin convertirse en disputa de décimas:

FranjaColor
100 a 125Verde
75 a 99Amarilla
Por debajo de 75Roja

Dos lecturas que casi nadie hace de esta tabla.

  • El ítem más pesado es la lectura bíblica (30). Vale más que la puntualidad y más que la disciplina. No es casualidad: la ficha fue diseñada para impulsar lo devocional, no la apariencia. Quien arma el Rincón de la Unidad enfocado solo en uniforme y horario está puntuando al revés de lo que dice el formulario.
  • Uniforme y material valen 10 cada uno. Sumados, son menos que la lectura bíblica sola. Esto suele sorprender al consejero que pasa la mitad de la reunión revisando la pañoleta.

Lo que la ficha oficial no resuelve — y aquí empieza el modelo Desbravai. De aquí en adelante nada es norma de la División: son sugerencias para llevar a la Comisión Ejecutiva y registrar en acta.

  • Falta justificada. La ficha no distingue entre quien avisó y quien desapareció: ausente anula puntualidad, uniforme, material y disciplina. Quedan lectura bíblica (30), ayuda comunitaria (20) y mensualidad (15) — techo de 65 en esa reunión. Si al club le parece demasiado duro, la variante honesta es no contar la reunión de la falta avisada y sacar el promedio solo de las reuniones en las que el conquistador estuvo presente. Elige una de las dos y no la cambies a mitad de año.
  • La disciplina es todo o nada (20 o 0). Justamente por eso, acuerda antes con la unidad qué caracteriza la «falta» que anula el ítem, escríbelo en un cartel y no lo improvises en el calor de la reunión.
  • El uniforme se evalúa según el Reglamento de Uniformes (el RUD, del Ministerio de Conquistadores de la División Sudamericana), no según el gusto del consejero. Antes de marcar «incompleto», revisa lo que el reglamento realmente exige en esa prenda.
  • El avance de clase no está en la ficha. Si quieres incentivarlo, trátalo como bono colectivo mensual fuera de los 125 — por ejemplo, hasta 10 puntos en el promedio de la unidad en la que todos avanzaron al menos un requisito de la tarjeta en el mes. Deja claro en el acta que es un bono colectivo, para que nadie piense que el vecino ganó puntos a escondidas.
  • Cambiar los valores es posible, pero tiene un precio. El manual ordena que cada club determine sus propias pautas de evaluación, así que adaptar es legítimo. Solo que, desde el momento en que cambias un número, la tabla pasa a ser de tu club y no la del formulario — y eso tiene que quedar por escrito, porque es lo primero que va a preguntar un padre.

¿Cómo queda un mes entero, calculado de principio a fin?

Ejemplo ficticio, hecho solo para que verifiques la cuenta con los valores oficiales. Unidad Halcón del Cerrado, 6 conquistadoras, julio con 4 reuniones. Empezamos por una persona — Ana — para mostrar su mes reunión por reunión.

CriterioReunión 1Reunión 2Reunión 3 (faltó, avisó)Reunión 4
Puntualidad2010020
Uniforme105010
Material101005
Disciplina2020020
Lectura bíblica30103010
Ayuda comunitaria20202020
Mensualidad15151515
Total de la reunión1259065100
ClasificaciónVerdeAmarillaRojaVerde

Mes de Ana: 125 + 90 + 65 + 100 = 380, dividido entre 4 reuniones = 95,0 — amarilla. Fíjate en lo que la ficha ya contó sin que nadie tuviera que dar un sermón: llegó tarde y sin parte del uniforme en la segunda reunión, faltó en la tercera pero mantuvo lectura, ayuda y mensualidad, y volvió a verde en la cuarta. Es ese retrato el que el consejero lleva a la conversación — y es el que el secretario del club usa para avisar al director cuando las cosas empiezan a torcerse.

ConquistadoraPromedio del mes
Ana95,0
Beatriz112,5
Camila104,3
Duda118,8
Elis79,0
Fernanda98,5
Suma608,1
Nota de la unidad (promedio de 6)101,4 · verde

Nota de la unidad = 608,1 ÷ 6 = 101,4. Es ese número el que va al mural, al acta de la Comisión Regular y a la gráfica del año. Y es él — no la suma — el que hace que el ranking sea justo, por el motivo de la próxima sección. Una observación de honestidad: el promedio por unidad y el color aplicado a la unidad son lectura nuestra. La ficha oficial clasifica al conquistador, no a la unidad.

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¿Promedio o suma? La decisión que evita la pelea del mes

Suma y la unidad más grande gana siempre, sin haber hecho nada mejor. Mira lo que pasa entre la Halcón del Cerrado (6 conquistadoras) y la Tucán del Cerrado (7 conquistadores), en el mismo mes:

UnidadMiembrosSuma de puntosPromedio (nota)Quién gana
Halcón del Cerrado6608,1101,4Gana por promedio
Tucán del Cerrado7701,4100,2Gana por suma

La regla de oro: el marcador de la unidad es el promedio de los miembros, siempre con un decimal. Esto neutraliza el tamaño del grupo (el manual ordena que la unidad tenga de 6 a 8 conquistadores, así que la diferencia de tamaño es normal y permanente) y resuelve el mes en que dos conquistadores están de viaje. Suma puntos solo cuando sea para medir algo que le corresponde a la unidad entera — banderín, carpeta, participación en el campori.

Regla de desempate, en cuatro escalones. También es modelo, no norma. Escríbela en el acta antes del primer mes, no después del empate:

EscalónCriterioPor qué en ese orden
Mayor promedio en puntualidadEs la columna que registra ausencia y atraso — el dato que el manual manda vigilar
Mayor promedio en disciplinaMide la convivencia, que es lo que la unidad existe para enseñar
Mayor avance en la tarjeta de clase en el mesPremia lo que queda después de que el club termina
Empate mantenido: las dos unidades gananNadie se muere por un empate, y el mensaje es excelente

Lo que no hay que hacer — y esto lo respalda el manual.

  • No expongas la nota individual en el mural. La ficha es individual, el marcador público es de la unidad. El propio manual plantea la pregunta de si la corrección de un conquistador debe ser pública y devuelve la cuestión al principio del amor al prójimo (p. 23); y pide un cuidado especial para no poner a los adolescentes tímidos en una situación de exposición vergonzosa (p. 39).
  • No conviertas el descuento en castigo. El castigo corporal está prohibido en cualquier club (p. 61), y el manual, en un pasaje sobre el bullying, orienta a evitar castigos demasiado severos, porque promueven la rabia y el resentimiento (p. 49). Un punto perdido se recupera la semana siguiente; la humillación no.
  • Cuidado con la mensualidad. Vale 15 puntos en la ficha oficial y es binaria: al día o atrasada. Antes de cobrarle esto a un niño, recuerda que el ajuste previsto por el manual es en el monto, no en el niño: la mensualidad debe estar de acuerdo con la realidad financiera de los miembros y, en una región de bajos recursos, debe ser simbólica (p. 90). Quien trata este asunto es la directiva con los padres, nunca el consejero delante de la unidad.
  • No dejes que la nota reemplace la conversación. Rojo dos veces seguidas es una señal para llamar a la casa — vuelve a leer disciplina positiva en el club antes de reaccionar por impulso.

¿Dónde registrar esto: papel, planilla o SGC?

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El camino oficial existe y está dentro del SGC. El Sistema de Gerenciamento de Clubes, en línea desde el 26 de enero de 2015, concentra el registro de miembros, la ficha médica, clases, especialidades, unidades, tesorería, seguro anual e informes. Es ahí donde está el Rincón de la Unidad, con un acceso propio para el consejero dentro del portal Encontre um Clube. La página oficial de ese acceso confirma lo esencial — es un área de inicio de sesión y «los datos solicitados los registra directamente el Club» —, y el criterio del score 5 estrellas exige «100% de los miembros activos con datos completados en el Informe del Rincón de la Unidad en el Portal Encontre um Clube, en el acceso del Consejero(a)».

Dónde dejamos de afirmar. La pantalla interna del módulo no es pública: no hay una página oficial abierta que documente qué campos registra el club, si se pueden definir puntos por pregunta o cómo organiza el sistema los períodos. Circulan tutoriales de terceros que dicen que sí, pero ninguno de ellos es fuente oficial, así que no vamos a transmitir eso como un hecho. El paso a paso real lo verificas en tu acceso de director, y la interfaz cambia de vez en cuando.

En la práctica, la ruta es esta: la tabla del Formulario D es el contenido, y el SGC es el lugar. Si todavía no tienes acceso, empieza por qué es el SGC y cómo entrar, y coordina con quien se encarga de la secretaría del club.

Siendo honestos sobre las herramientas. El SGC es insustituible y no tiene competidor: es ahí donde quedan el registro de los miembros, la ficha médica, el seguro anual, los informes que lee la Asociación y el cálculo del score del club. Ninguna aplicación — Desbravai incluido — hace nada de eso, ni debería: el registro y el seguro son responsabilidad de la Iglesia y del Campo. Los sistemas de apoyo se ocupan del día a día de la unidad; el marcador oficial y el registro siguen en el SGC. Si alguien promete reemplazar el SGC, desconfía.

¿Y si el club no tiene internet en el lugar de la reunión? Imprime el Formulario D, marca a mano durante el Rincón de la Unidad y cárgalo en el sistema esa misma noche. Lo que no funciona es cargarlo de memoria a fin de mes: ahí el marcador se convierte en adivinanza, y la adivinanza es exactamente lo que genera peleas.

¿Esto es lo mismo que el club 5 estrellas? No, y la diferencia importa

Son dos marcadores diferentes. La puntuación de unidades evalúa a los conquistadores dentro de tu club, con la tabla de 125 puntos del Formulario D. El score 5 estrellas evalúa al club entero por la organización de la secretaría y de la tesorería dentro del SGC, con puntos definidos por la DSA — vale hasta 1.000 puntos, y las reglas vigentes se actualizaron el 1 de enero de 2024.

Franja de puntosClasificación
Más de 8005 estrellas
500 a 7994 estrellas
300 a 4993 estrellas
150 a 2992 estrellas
0 a 1491 estrella

Los 15 criterios del score, con el techo de cada uno, son: seguro anual (150), Rincón de la Unidad (150), Ranking del Campo (150), tarjetas de clase (100), ficha médica (75), agenda de actividades (50), tesorería (50), actualización de registros (50), términos de adhesión (50), accesos del secretario (50), inventario de patrimonio (25), documentos (25), especialidades (25), clases (25) y datos del club (25). Fíjate en el segundo de la lista: mantener el informe del Rincón de la Unidad completado para el 100% de los miembros activos vale hasta 150 puntos para el club — es el criterio que conecta directamente el trabajo del consejero con la estrella del club.

Y el objetivo declarado. La propia página oficial de la clasificación avisa que el objetivo no es promover la disputa entre los clubes, sino que cada club busque la excelencia en su organización. Vale la pena copiar esa frase en tu acta: el ranking interno de las unidades sirve para lo mismo. En una consulta hecha en julio de 2026, el panel en tiempo real marcaba poco más de 2 mil clubes 5 estrellas en 2026 — el contador suma Conquistadores y Aventureros y cambia a lo largo del día, así que no fijamos un número exacto. La página informa además que, después del 15 de octubre, el club ya no pierde el estatus alcanzado en el año.

¿Cómo implementarlo en tu club ya el próximo mes?

Semana 1 — llévalo a la Comisión Ejecutiva. Imprime la página 215 del manual y lleva las decisiones que faltan: falta justificada, ranking por promedio, desempate, premiación. Pide la aprobación en acta. Sin ese paso, el sistema no es del club: es del consejero que lo inventó, y se cae en el primer roce con un padre.

Semana 2 — explícalo a las unidades antes de que entre en vigor. Cada consejero presenta la tabla en el Rincón de la Unidad, acuerda qué caracteriza la falta que anula la disciplina y lo escribe en un cartel de la unidad. Una regla que nadie conoce no educa a nadie; solo irrita.

Semana 3 — corre un mes de prueba sin ranking. Marca la ficha normalmente, pero no divulgues la posición. Sirve para calibrar: si todos quedan en verde el primer mes, probablemente la marcación está floja; si nadie sale del rojo, el problema es del programa de la reunión, no de los niños.

Semana 4 — publica la nota, no el podio. Divulga la nota y el color de cada unidad y el promedio del club, con el cuidado de siempre mencionar lo que mejoró. Premia por franja (toda unidad verde gana), y no solo el primer lugar — así la última unidad sigue teniendo motivo para jugar. Cierra el año con una premiación colectiva; la distinción individual más alta del club tiene un camino propio, el de la Insignia de Excelencia, indicada por la Comisión Regional y seleccionada por la Comisión Ejecutiva, entregada una vez al año (p. 83 y 145).

La prueba final. Tres meses después, haz una pregunta en la reunión de la directiva: ¿algún niño volvió a aparecer gracias al seguimiento de la ficha? Si la respuesta es sí, el sistema está haciendo lo que pidió el manual. Si lo único que cambió fue el clima entre las unidades, rehaz el entorno.