¿Conoces ese momento de la reunión en que todos se sientan en círculo y alguien cuenta una historia que atrapa de principio a fin? Detrás de eso hay un cargo oficial: el capellán del club. Es como el entrenador del equipo: no entra a la cancha para marcar goles, pero prepara a cada jugador para los momentos decisivos. En este artículo vas a entender qué hace el capellán, quién puede asumir el cargo y por qué hasta un conquistador puede ser capellán de su propia unidad.
¿Qué hace el capellán del club?
El Club de Conquistadores es el programa mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para preadolescentes y adolescentes de 10 a 15 años. Dentro de él, cada persona de la directiva tiene una función — y existe un cargo dedicado 100% al lado espiritual: el capellán. Según el Manual Administrativo del Club de Conquistadores, la guía oficial publicada por la División Sudamericana (la sede de la iglesia para América del Sur), el capellán desempeña "un papel muy importante en el Club, dirigiendo y ofreciendo oportunidades para el desarrollo espiritual" de todos — de los conquistadores y también de la propia directiva. Forma parte de la directiva junto al director, el secretario y el tesorero; el mapa completo está en cargos del club.
En la lista oficial de funciones, el capellán: prepara las actividades espirituales junto con el director (la principal de ellas es la clase bíblica); coordina el momento devocional de todas las reuniones; organiza las actividades misioneras en conjunto con la Comisión Ejecutiva — la "junta directiva" del club; actúa como consejero espiritual de quien necesita una conversación; y busca conocer personalmente a cada conquistador y a cada líder, animando a todos en su relación con Jesús.
Piénsalo así: si el club fuera un videojuego de aventura, el capellán sería quien cuida la barra de energía espiritual del equipo. Nudos y amarres, fogata y orden cerrado son geniales — pero es el capellán quien garantiza que, en medio de todo eso, cada persona tenga un momento real con Dios.
¿Quién puede ser capellán? ¿Hace falta ser pastor?
No hace falta ser pastor. El requisito que define el Manual Administrativo es claro: el capellán debe ser miembro bautizado de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en regla con la iglesia donde el club está organizado. "Miembro bautizado" es la persona que ya pasó por las aguas del bautismo y forma parte oficialmente de esa iglesia — puede ser un anciano (líder local de la iglesia), un joven maduro o cualquier adulto con don para liderar.
¿Y quién lo elige? La Comisión Ejecutiva del club — formada por el director, los directores asociados, el secretario y el pastor distrital o anciano — es quien nombra al capellán, así como nombra a los consejeros, instructores y tesorero. Solo el director y los asociados son designados directamente por la iglesia. Una vez nombrado, el capellán también participa en la Comisión Regular, la reunión mensual de toda la directiva que evalúa cómo va el club.
Además del requisito formal, el manual pide capacidad de organizar y liderar las actividades espirituales. En la práctica, el buen capellán es una persona de oración, creativa y cercana a los adolescentes — el propio manual recomienda evitar "discursos interminables" y aprovechar la curiosidad de los jóvenes con historias bien contadas.
¿Qué hace el capellán en la práctica durante el año?
La capellanía no es solo el versículo de apertura. El Manual Administrativo describe un calendario espiritual completo, y el capellán es quien dirige casi todo — el resumen está en la tabla de esta sección.
La clase bíblica merece un destaque especial: debe ser un programa fijo y semanal dentro de la planificación anual, no un relleno para completar la agenda. El capellán también anima a las unidades a reunirse durante la semana en pequeños grupos, para orar, cantar y estudiar la Biblia juntos.
¿Y el punto culminante del año? En septiembre, en América del Sur, el trabajo de la clase bíblica florece en el Bautismo de Primavera. En abril de 2026, por ejemplo, el Club Constelações, de Campos dos Goytacazes (RJ), lanzó sus clases bíblicas rumbo a la Primavera 2026 con teatro y hasta una presentación de perros entrenados — prueba de que el estudio bíblico y la diversión van de la mano.
| Actividad | Qué es | Papel del capellán |
|---|---|---|
| Devocional | Momento espiritual breve en cada reunión | Lo coordina y garantiza que siempre se realice |
| Clase bíblica | Estudio semanal de la Biblia dentro del programa del club | Dirige el estudio y acompaña a quien desea bautizarse |
| Año bíblico | Plan de lectura de la Biblia a lo largo del año | Fomenta la lectura con estrategias creativas |
| Proyecto Bálsamo | Acción de consuelo en el Día de los Difuntos (2 de noviembre) | Organiza la distribución de mensajes y el programa en la iglesia |
| Voz Juvenil | Serie de ocho noches en que los conquistadores predican | Prepara espiritualmente a cada predicador, junto con el consejero |
| Bautismo de Primavera | Énfasis de bautismos en septiembre en América del Sur | Acompaña a los candidatos preparados en la clase bíblica |
Actividades espirituales descritas en el Manual Administrativo de la DSA y el papel del capellán en cada una.
Lee tambiénCargos del Club de ConquistadoresCapellán de unidad: ¿un joven también puede liderar?
Sí puede — y esa es la parte que mucha gente no sabe. Cada club se divide en unidades, pequeños grupos fijos de conquistadores que funcionan como equipos dentro del equipo — el llamado sistema de unidades. Dentro de la unidad existen cargos que ejercen los propios conquistadores: capitán, secretario, tesorero, almacenero, camillero… y el capellán de unidad.
Según el Manual Administrativo, el capellán de unidad trabaja en profunda sintonía con el capellán del club: lidera los momentos espirituales en el rincón de la unidad (la reunión interna del grupo) y anima a sus compañeros en el año bíblico. Es como ser el monitor del salón o el capitán del equipo juvenil — solo que la misión es cuidar la fe de los amigos.
Para quienes tienen entre 10 y 15 años, es la primera experiencia real de liderazgo espiritual. Muchos directores y capellanes adultos de hoy empezaron exactamente así: dirigiendo la oración de la unidad en el campamento.
Trabaja en profunda sintonía con el capellán del club. Lidera los momentos espirituales de la unidad, incentiva el programa del año bíblico, trabajando como un pastor en la unidad.Manual Administrativo del Club de Conquistadores (DSA), sobre el capellán de unidad
¿Cómo trabaja el capellán con los consejeros y las familias?
El capellán no trabaja solo. El manual lo describe como un "consejero espiritual especial" que actúa codo a codo con los consejeros — los líderes directos de cada unidad. Juntos arman un plan para acercar a cada conquistador a Dios de manera personalizada, como un profesor que conoce a cada alumno por su nombre y sabe lo que cada uno necesita.
La Revista Adventista, publicación oficial de la iglesia en Brasil, lo resume bien: el capellán es el coordinador del desarrollo espiritual, tiende puentes con las familias de los conquistadores y mantiene activa una clase bíblica bautismal — un grupo de estudio que presenta las enseñanzas de la Biblia y prepara, sin presión, a quien decide bautizarse.
Un detalle importante: muchos conquistadores no vienen de familia adventista, y está bien así. El papel del capellán es acoger, responder preguntas con paciencia y dejar que cada uno avance a su propio ritmo. Nadie está obligado a nada — la decisión de bautizarse siempre es personal y se conversa con la familia.
¿Cómo ser un capellán que todos admiran?
El secreto, según el propio manual, es la creatividad: historias bien contadas, dramatizaciones, gincanas bíblicas entre las unidades, música y desafíos que hacen que el mensaje se quede grabado en la memoria. Un buen devocional es aquel que termina con todos queriendo más — no mirando el reloj.
La preparación también cuenta. Los capellanes suelen participar en capacitaciones organizadas por las Asociaciones de la iglesia — en 2015, por ejemplo, un curso en Rio Grande do Sul reunió a decenas de capellanes y directores de clubes para estudiar capellanía. Leer el Manual Administrativo, mantener una vida de oración y estudiar la Biblia con constancia completan el kit.
Al final, todo se resume al propósito que guía a todo el club: "salvar del pecado y guiar en el servicio". El capellán es quien mantiene esa brújula apuntando en la dirección correcta — reunión tras reunión, campamento tras campamento.