Tu unidad ya tiene nombre, grito de guerra y rincón decorado. Ahora viene la pregunta que organiza todo: ¿quién hace qué? Todos han oído hablar del capitán, pero a la hora de armar la directiva de la unidad aparecen las dudas de verdad. ¿Qué cargos existen realmente? ¿El capitán se elige o se designa? ¿Por cuánto tiempo permanece? ¿Y qué hace un almacenero, al fin y al cabo?
La confusión tiene una causa simple: parte de esto es norma escrita, parte es tradición que cada club adapta a su manera. El sistema de unidades y el papel del capitán están en los materiales oficiales de la División Sudamericana (DSA). Ya la lista completa de cargos — capellán, tesorero, almacenero, educador de salud — viene mucho más de la práctica consolidada de los clubes que de una tabla cerrada.
Este artículo separa una cosa de la otra. Vas a ver cada cargo con su función, quién suele ocuparlo, y el paso a paso de cómo la unidad elige al capitán — con el nombre de quién decide en cada etapa. Datos verificados el 23/07/2026 en las fuentes listadas al final.
¿Qué es la directiva de unidad?
Antes de los cargos, el cuadro general. La unidad es el pequeño grupo dentro del club — el corazón de lo que los Conquistadores llaman sistema de unidades. En vez de tratar a cuarenta niños como una masa sola, el club los divide en equipos de cerca de seis a ocho conquistadores (algunas fuentes hablan de cuatro a ocho), siempre de la misma franja de edad y del mismo sexo.
Al frente de la unidad está el consejero: un adulto, de preferencia con 18 años o más, del mismo sexo de los conquistadores de la unidad. Él no es un cargo dentro del grupo — es el líder responsable por él, el puente entre la unidad y la dirección del club. Muchos clubes tienen además un consejero asociado (a partir de los 16 años), que auxilia y sustituye al consejero cuando falta.
La "directiva de unidad" que da nombre a este artículo es otra cosa: son las funciones ocupadas por los propios conquistadores, de 10 a 15 años. Es aquí donde entran capitán, secretario y compañía. Y hay un principio que vale la pena guardar desde ya: la meta es que cada miembro de la unidad tenga una función. No se trata de llenar el grupo de títulos — se trata de que nadie quede afuera, cada uno con un pedazo de la responsabilidad en las manos.
Donde todo esto sucede es en el rincón de la unidad, aquel bloque de 30 a 40 minutos que toda reunión regular debería reservar para el grupo. Es allí donde el capitán organiza, el secretario pasa lista, el capellán conduce la meditación — la directiva en funcionamiento.
¿Cuáles son los cargos de la unidad?
Aquí hay que ser honesto contigo: no existe una tabla única y oficial que congele "los seis cargos de la unidad". Lo que existe es un conjunto de funciones ampliamente adoptadas por los clubes, con dos de ellas — capitán y secretario — citadas como las principales en los propios materiales de unidad. Las demás aparecen según el tamaño del grupo y la costumbre del club.
Esta es la directiva que encuentras en la mayoría de los clubes, con la función de cada uno en una línea:
| Cargo | Qué hace, en una frase | Peso en la directiva |
|---|---|---|
| Capitán | Lidera la unidad por dentro, mantiene al grupo unido y lo presenta a la dirección | Central |
| Secretario | Se ocupa de la lista, la puntualidad, el uniforme y los registros de la unidad | Central |
| Capellán | Cuida la parte espiritual: meditación, oración, armonía del grupo | Muy común |
| Tesorero | Controla el dinero de la unidad — contribuciones, recaudaciones, caja | Común |
| Almacenero | Guarda y conserva los materiales y bienes de la unidad | Común |
| Educador de salud | Se ocupa de los primeros auxilios y del botiquín de primeros cuidados | Común |
Dos palabras que quizás sean nuevas para ti. Almacenero es quien guarda el material — piensa en el "guarda-todo" de la unidad, responsable de la carpa, de las cuerdas, de lo que el grupo compró. Educador de salud es el antiguo camillero: el conquistador que hace el papel de enfermero del grupo, con curaciones simples y el botiquín de primeros auxilios siempre a mano.
Los clubes más grandes crean todavía otras funciones — abanderado, historiador, responsable del grito de guerra. No hay nada de malo en eso. La orientación práctica de los materiales de unidad es generosa: si sobra un conquistador sin cargo, invéntalo. Lo que no debe suceder es que un miembro pase el año entero sin ninguna responsabilidad propia.
El capitán: qué hace y qué NO es
El capitán es, de lejos, el cargo más deseado de la unidad — y es justamente por eso que vale explicar bien lo que es.
El capitán es un miembro de la unidad elegido para animar al grupo y ayudarlo a cumplir el programa, por el propio ejemplo y por la influencia personal, inspirando a cada compañero a dar lo mejor de sí. En la práctica, es él quien mantiene la unidad unida y organizada, presenta al grupo a la dirección del club y conduce los comandos de orden cerrado — esa marcha y formación en conjunto que ves en los desfiles. Usa una insignia que indica la función.
Ahora, lo que el capitán no es. Él no es el jefe de la unidad — ese papel es del consejero, que es adulto. El capitán es el líder de dentro, un conquistador entre conquistadores, que arrastra al grupo por estar al frente, no por estar por encima. Los materiales de formación de capitán son directos al advertir: por ser el cargo más codiciado, no debe buscarse por estatus o poder, sino por quien entiende los deberes que vienen junto.
Las cualidades que esos materiales más repiten no son de mando militar, son de carácter: equilibrio (firme sin ser arrogante, amigo sin ser blando), ejemplo (el capitán hace primero lo que exige de los demás), honestidad y lealtad a la unidad y a la dirección. Un buen capitán es el conquistador a quien los compañeros ya seguirían incluso sin la insignia en el brazo.
¿Cómo y cuándo se elige al capitán?
Aquí está el punto que genera más dudas, y se resuelve mejor en tres capas.
1. Lo que dicen los materiales oficiales. La definición publicada es clara en un punto y discreta en otro. Clara: el capitán es elegido por la unidad — la decisión nace del grupo, no es un nombramiento de arriba hacia abajo. Y su tiempo de actuación varía de tres meses a un año, según el plazo aprobado por la dirección del club. Discreta: los textos no describen un rito de votación paso a paso. Es decir, que la unidad elige está dicho; cómo elige queda abierto.
2. Lo que varía de club a club — y quién decide. Es justamente en ese espacio abierto donde cada club arma su costumbre. Hay unidades en que los conquistadores votan a quien quieren como capitán; hay clubes en que el consejero conduce la elección, escuchando al grupo y confirmando el nombre; hay quienes hacen una rotación acordada para que más conquistadores pasen por la experiencia. Ninguno de esos formatos contradice la norma — todos caben dentro de "elegido por la unidad". Quien define el formato y homologa el plazo es la dirección del club, junto con el consejero. La votación de la unidad propone; la dirección aprueba el tiempo de mandato.
3. El principio detrás. ¿Por qué no fijar un capitán para siempre y listo? Porque el liderazgo en la unidad es una escuela, no un trono. El plazo corto — de un trimestre a un año — existe para que la experiencia de liderar no quede concentrada en un solo niño. Rotar al capitán da a más conquistadores la oportunidad de organizar el grupo, hablar en público y responder por la unidad. Quien elige bien mira a quien va a crecer en el cargo, no solo a quien ya es popular.
Un consejo de quien ya vio esto agriarse: acuerda el plazo antes, en voz alta, con el grupo y con el consejero. "Vas a ser capitán hasta la próxima investidura" evita la escena molesta de un conquistador creyendo que perdió el cargo cuando, en realidad, su mandato simplemente terminó.
Lee tambiénCapellán del clubLos otros cargos, uno a uno
Elegido el capitán, la directiva se completa. Cada una de esas funciones suele recaer en un conquistador de 10 a 15 años, y la elección sigue la misma lógica: la unidad propone, el consejero orienta.
Secretario. Es el brazo administrativo y el segundo nombre más importante del grupo. Se ocupa de la lista de presencia, la puntualidad, la asistencia, el uniforme y la higiene, y mantiene los registros de la unidad al día. Un detalle que mucha gente no sabe: cuando el capitán falta, es el secretario quien suele asumir el mando de la unidad ese día. Por eso, dale el cargo a alguien organizado y confiable, no al que "sobró".
Capellán. Cuida la parte espiritual — la meditación del rincón, la oración, la armonía del grupo. Trabaja codo a codo con el consejero en el clima espiritual de la unidad. Se espera de él buena índole y respeto por los compañeros. No hace falta estar bautizado para asumir la capellanía, pero es un cargo en el que el ejemplo pesa mucho.
Tesorero. Controla el dinero de la unidad: contribuciones mensuales, recaudaciones de eventos, la caja del grupo. Mantiene un registro simple de entradas y salidas. Es un excelente primer contacto de un niño con la idea de rendir cuentas — dinero de todos, cuidado por uno, abierto a todos.
Almacenero. El guardián de los bienes. Cuida el material que la unidad adquiere — carpa, cuerdas, herramientas, lo que sea —, lo guarda en lugar seguro cuando no está en uso y mantiene una lista de lo que existe. Tampoco exige bautismo. Es el cargo perfecto para el conquistador cuidadoso, de esos que no pierden nada.
Educador de salud (camillero). El "enfermero" de la unidad. Aplica primeros cuidados básicos, hace pequeñas curaciones y es el responsable de cargar y reabastecer el botiquín de primeros auxilios. Se suele elegir para esto a alguien mayor y responsable del grupo — y es una función que combina lindamente con la especialidad de Primeros Auxilios.
Quién decide los cargos: ¿el consejero o la unidad?
La respuesta corta es: los dos, en papeles diferentes. Y entender esa división evita la mayor parte de las peleas de bastidor.
La unidad tiene voz en la elección — en especial en la del capitán, que los materiales dicen ser "elegido por la unidad". Es saludable que los niños participen, opinen y sientan que la directiva es de ellos. Pero voz no es la palabra final.
El consejero es quien coordina y equilibra. Es él quien conoce a cada conquistador, quien percibe que fulano necesita un empujón de responsabilidad y que mengano ya lidera demasiado. Le corresponde a él garantizar que la elección tenga sentido pedagógico — que los cargos formen personas, y no se vuelvan disputa de popularidad. Y la dirección del club entra para aprobar el plazo del capitán y dar el encuadre general dentro del calendario del club.
| Decisión | Quién tiene la palabra |
|---|---|
| Indicar/elegir al capitán | La unidad elige; el consejero orienta |
| Confirmar al capitán y el plazo del mandato | Dirección del club, con el consejero |
| Distribuir los demás cargos | La unidad propone; el consejero equilibra |
| Crear un cargo nuevo para no dejar a nadie sin función | Consejero, con la unidad |
| Sustituir a quien no está cumpliendo el papel | Consejero, conversando antes con el conquistador |
La regla práctica cabe en una frase: la unidad elige, el consejero forma, el club aprueba. Nadie manda solo — y así debe ser.
¿Por qué dar un cargo a cada conquistador?
Podría ser más simple: un capitán, un secretario, y el resto que solo participe. No es el diseño elegido, y la razón es formativa antes que organizacional.
El sistema de unidades fue pensado para que los propios jóvenes lideren a los jóvenes. Cuando cada conquistador tiene una función, deja de ser espectador y se vuelve parte responsable del grupo. El tesorero aprende a rendir cuentas. El almacenero aprende a cuidar lo que es de todos. El capellán descubre que consigue conducir un momento espiritual. Son pequeñas dosis de responsabilidad real, a la medida de la edad — exactamente el tipo de experiencia que forma al líder adulto de mañana.
Es por eso que los materiales de unidad insisten en que nadie quede sin cargo, y en que el liderazgo del capitán sea temporal. El objetivo nunca fue crear una jerarquía de niños mandando a niños. Fue dar a cada uno un pedazo del todo para cuidar — y, al final del año, haber formado seis u ocho conquistadores que saben, por experiencia propia, lo que es servir a un grupo.
Si eres consejero, guarda esto: la mejor señal de que tu directiva de unidad está funcionando no es el capitán perfecto. Es el día en que faltas y la unidad se organiza sola — porque cada uno sabía exactamente cuál era su lugar.