La historia de los Conquistadores en Sudamérica comienza en Perú. Fue en Lima, el 4 de abril de 1955, cuando nació el primer club de todo el continente. Todo comenzó pequeño: un grupo de niños, algunos voluntarios y mucha fe. De aquella iglesia de barrio salió un movimiento que hoy reúne cientos de miles de adolescentes en ocho países. Es una historia de pionerismo que Perú puede contar con orgullo.

De dónde vino la idea: el origen mundial de los Conquistadores

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Antes de llegar a Perú, el movimiento ya daba sus primeros pasos en Estados Unidos. En 1946, el pastor John Hancock, entonces director de jóvenes de la Asociación del Sur de California, organizó la primera gran convención de clubes en Riverside y creó el emblema que los Conquistadores usan hasta hoy en el brazo.

La idea creció rápido. En 1950, la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día adoptó el programa de forma oficial para todo el mundo. En los países de habla inglesa, el club se conoció como Pathfinder; en los de habla hispana, como Conquistadores, los mismos símbolos, los mismos objetivos.

Fue esa novedad la que, pocos años después, atravesó el continente y llegó a manos de voluntarios peruanos dispuestos a intentar algo nuevo con los niños y los adolescentes de la iglesia.

4 de abril de 1955: nace el primer club de Sudamérica

La semilla se plantó en los primeros meses de 1955. El pastor Donald J. Von Pohle, entonces líder de los jóvenes de la antigua Unión Incaica (hoy Unión Peruana del Sur), trajo la noticia de que, en Estados Unidos, había un club nuevo que ayudaba mucho en el trabajo con la juventud.

La noticia entusiasmó a la Iglesia de Miraflores, en Lima. Y el 4 de abril de 1955 el club fue organizado oficialmente, con base en las clases de los Misioneros Voluntarios (MV). Recibió el nombre de Bet-el y entró a la historia como el primer Club de Conquistadores de toda Sudamérica.

Según registros adventistas, el club comenzó con cerca de 40 niños y tres adolescentes que ayudaban como consejeros. Era el inicio de algo mucho más grande que aquellas paredes.

"En 1955 comenzó el primer club sudamericano en la ciudad de Lima, Perú."Origen histórico de los Conquistadores, sitio oficial de la Iglesia Adventista

1946 · EE. UU.
Nace el movimiento moderno
John Hancock organiza la primera convención de clubes en Riverside y crea el emblema.
1950 · Asociación General
Programa oficial mundial
La Iglesia Adventista adopta oficialmente el programa de clubes para todo el mundo.
4 abr 1955 · Lima
El primer club sudamericano
La Iglesia de Miraflores organiza el Club Bet-el, pionero en todo el continente.
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Nercida y Armando Ruiz: los pioneros al frente del club

Al frente de aquel primer club estaba el matrimonio Nercida y Armando Ruiz. Nercida de Ruiz se convirtió en la primera directora de un Club de Conquistadores en Perú y en toda Sudamérica. Era una responsabilidad nueva, sin manual local, sin ejemplo cerca, aprendieron haciendo.

El trabajo dio fruto. Ya en el segundo año del club, los primeros diez conquistadores fueron bautizados, fruto de las clases bíblicas dirigidas por el matrimonio. Junto a ellos, otros voluntarios ayudaron a levantar el club en los primeros tiempos.

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Nercida dedicó cerca de 20 años de su vida a los Conquistadores. Falleció el 25 de abril de 2015, a los 94 años, pocos días después de ser homenajeada en la fiesta de los 60 años del club, en la misma Miraflores donde todo comenzó.

Otros voluntarios son recordados como pioneros de aquel comienzo, entre ellos los hermanos Segundo Guerra, Moisés Rojas y Leonardo Pinedo.

De un club a miles: el legado de Perú en el continente

Aquel club de 40 niños fue solo el punto de partida. La idea se extendió por Perú y, después, por todo el continente. Lo que nació en Miraflores se convirtió en referencia para iglesias de varios países.

Hoy, las cifras impresionan. Según la Iglesia Adventista, Sudamérica reúne cerca de 9 mil clubes y casi 200 mil adolescentes en ocho países. Es un movimiento gigante que puede apuntar a un origen sencillo y claro: Perú, en 1955.

Para Perú, esto es más que una fecha en el calendario. Es la memoria de personas comunes que dijeron a un proyecto nuevo, y, sin saberlo, abrieron camino para generaciones enteras de Conquistadores.

Por qué esta historia importa para tu club

Conocer el origen ayuda a entender el presente. Cada campamento, cada clase, cada especialidad que un Conquistador conquista en Perú tiene raíz en aquel 4 de abril de 1955. La historia da sentido a lo que se vive hoy.

Vale también guardar la lección de los pioneros: comenzaron pequeños, con pocos recursos y mucha disposición. El tamaño del comienzo no limitó el tamaño del legado, y eso sigue siendo válido para cualquier club que esté dando los primeros pasos.